
El cáncer de ovario es un tumor maligno que se desarrolla en los órganos reproductores femeninos. En España, representa la primera causa de muerte por cáncer ginecológico en mujeres, aunque su incidencia es relativamente baja comparada con otros tipos de cáncer.

Aunque se desconoce la causa exacta, existen varios factores de riesgo que aumentan las probabilidades de desarrollar esta enfermedad.
El riesgo aumenta si tienes pocos hijos biológicos o los has tenido a una edad avanzada. Además, ciertos defectos genéticos hereditarios pueden incrementar significativamente las posibilidades de padecer cáncer ovárico.
Si has tenido cáncer de mama o tienes familiares con historia de cáncer de mama u ovario, tu riesgo es mayor. Es importante comunicar estos antecedentes a tu médico.
Las mujeres mayores de 55 años tienen más riesgo de desarrollar este tumor. Además, la terapia con estrógenos durante cinco años o más puede aumentar el riesgo, mientras que los anticonceptivos orales lo reducen.

Los síntomas suelen ser vagos y fáciles de confundir con otros problemas de salud. Por eso el diagnóstico temprano es difícil. Si notas estos signos durante más de dos o tres semanas, consulta con tu médico:

El diagnóstico requiere pruebas médicas específicas. Una vez confirmado, el tratamiento se adapta según el estadio de la enfermedad.
La cirugía es el tratamiento principal, especialmente en estadios iniciales. La intervención puede incluir:
Después de la cirugía, el oncólogo puede indicar quimioterapia y/o radioterapia según la evolución y características del tumor. Estos tratamientos ayudan a eliminar células cancerígenas residuales.
La atención emocional es fundamental durante todo el proceso. Tanto la paciente como su familia necesitan apoyo para asimilar el diagnóstico y afrontar el tratamiento con actitud positiva y energía.
Aunque el cáncer de ovario sigue siendo uno de los tumores malignos con pronóstico más reservado, los avances médicos actuales son prometedores. Nuevas terapias y protocolos de tratamiento están mejorando significativamente los resultados y la calidad de vida de las pacientes.