Los carbohidratos o hidratos de carbono (HCO) son un tipo de macronutrientes que aportan energía (kcal) a nuestro organismo. Estos nutrientes son sustancias necesarias para el crecimiento, el metabolismo y otras funciones de nuestro cuerpo.
En el proceso de absorción del hidrato de carbono y dependiendo del tipo que sea, también obtenemos otras sustancias importantes para nuestro correcto funcionamiento llamadas micronutrientes (Vitaminas y minerales).

Los hidratos de carbono están compuestos por moléculas conocidas como sacáridos.
Estos sacáridos pueden ser:
Monosacáridos
Disacáridos
Polisacáridos
Pero ¿Sabias qué? El monosacárido es la forma mas sencilla de sacárido por el que están compuestos los carbohidratos.
Y existen tres tipos de estos: Glucosa (azúcar), Galactosa (lácteos), Fructosa (frutas). A partir de una concreta combinación de ellos, se generan el resto de disacáridos y polisacáridos y por ende, los carbohidratos.
Actualmente hay diversas recomendaciones acerca de la importancia de una alimentación equilibrada y saludable para la población media.
Pero cuando hablamos de una población altamente activa o deportista, estas recomendaciones cobran mucha mas importancia debido al alto impacto físico al que estos sujetos son sometidos.
Su importancia se debe a que una alimentación adecuada y acorde al nivel de actividad física favorecerá una adecuada recuperación y prevendrá el riesgo de lesiones o enfermedades que supondría llevar una alimentación irregular.
Por ello, adaptar las pautas nutricionales al nivel y tipo de actividad física que se realice y en base a nuestros objetivos será de vital importancia. (1)
Nuestro cuerpo es una máquina motriz que convierte la energía química que nos aportan los alimentos en energía mecánica (movimiento).
Para llevar a cabo este trabajo mecánico, necesitamos que nuestro organismo sea capaz de producir energía, en forma de molécula la cual se denomina ATP (Adenosintrifosfato).
Para conseguir este ATP, nuestro cuerpo necesita metabolizar hidratos de carbono entre otros macronutrientes.
Una vez metabolizados estos hidratos de carbono, nuestro cuerpo es capaz de acumularlo en forma de glucógeno en nuestro cuerpo para disponer de él a mayor velocidad en un momento de necesidad, como es el caso de la práctica deportiva.
Este glucógeno puede ser almacenado en diferentes órganos como el hígado y los músculos.
Pero ¿sabías que podemos aumentar estas reservas de glucógeno mediante diferentes estrategias nutricionales y una adecuada planificación del ejercicio físico?
Por supuesto, el tamaño de estas reservas también depende de otras variables, como: El tamaño del deportista, su nivel de entrenamiento o el tipo de modalidad deportiva que practique. (2)
Ahora bien debes tener en cuenta que: Estas reservas son limitadas.
Por lo tanto, en algunas ocasiones será necesario una reposición adecuada de carbohidratos incluso intra-entrenamiento (durante el entrenamiento), como puede ser el caso de las carreras de ultra-distancia.
Y es que una adecuada ingesta de carbohidratos puede prevenir lesiones, evitar la fatiga e incluso puede optimizar el funcionamiento del sistema nervioso central y por esto mismo, ajustar la ingesta de carbohidratos tanto al nivel como a la carga del entrenamiento diario será una prioridad.
Del mismo modo, los días previos a un pico de carga (una competición) se rellenarán estas reservas de glucógeno al máximo e incluso pudiéndose considerar la suplementación con hidratos de carbono durante la práctica deportiva. (3)
El aporte de carbohidratos será dependiente de diferentes variables como la modalidad deportiva, la intensidad y la duración de la práctica, así como la frecuencia de ésta y el tiempo del que dispongamos para la recuperación física entre sesiones de entrenamiento.
Pero, ¿Sabes con que debemos de tener cuidado? Con nuestra composición corporal!
Y es que nuestras necesidades estarán sujetas a los cambios según la temporada, cambios sociales/ambientales, el nivel de entrenamiento o adaptación al ejercicio físico.
TIP
Una misma persona no tendrá las mismas necesidades en Diciembre cuando tiene algo mas de peso, que cuando llega el verano y alcanza su mejor estado físico.

Pasta y arroz sancochado.
Y, bola extra, te aportarán una cantidad de fibra significativamente mayor que la opción convencional, mejorando el estado del tracto gastrointestinal. (2)
En este caso, los nutrientes se absorberán por nuestro organismo de una manera mucho mas rápida que con los carbohidratos de bajo índice glucémico, por lo que llegarán mucho mas rápido al torrente sanguíneo.
Además de todo esto, permanecerán menor tiempo en nuestro tracto digestivo evitando ser causa de alteraciones gastrointestinales muy comunes en los atletas, sobre todo en deportes de resistencia.
Por ello, la ingesta de estos alimentos en situaciones en las que nuestro organismo necesite un aporte extra de energía endógena en forma de HCO estará recomendado sin que el tracto gastrointestinal se vea comprometido.
Y como hemos adelantado antes, debemos también priorizar el aporte de éstos justo al finalizar el ejercicio físico, optimizando así la reposición de los depósitos de glucógeno muscular. (5)
Algunos de estos alimentos altos en IG son:
Comer carbohidratos antes y después de entrenar?
Antes de comenzar este apartado, me gustaría recalcar que no es necesario realizar una ingesta de HCO pre-entrenamiento si conservamos nuestras reservas de glucógeno intactas.
Sin embargo, entendemos que al realizar deportes de duración prolongada o de alto impacto estas reservas se pueden ver comprometidas.
Añadiendo como hemos visto anteriormente, que una persona entrenada tiene unos depósitos de glucógeno más grandes que llenar.
¿Quieres saber mas sobre este principio? Puedes aprender mas sobre su importancia para conseguir tus objetivos en el siguiente vídeo: