
Por lo general, la inflamación de vejiga o cistitis es causada por una infección bacteriana producida en el tracto urinario o uretra.
Las bacterias que producen esta infección se encuentran, de forma natural, en nuestro sistema gastrointestinal, por lo que tienen un fácil acceso a las vías urinarias.
Además, la vejiga puede inflamarse por otros motivos como, por ejemplo, la reacción a determinados medicamentos o anticonceptivos, el uso prolongado de un catéter, las sesiones de radioterapia, etc. Asimismo, esta inflamación puede ser parte de las complicaciones derivadas de otra enfermedad.
Para detectar la cistitis y ponerle remedio con la mayor brevedad posible es necesario conocer cuáles son sus principales síntomas. Aunque estos pueden variar en función de la causa de la inflamación y el grado de la cistitis, los más comunes son:
En caso de que el grado de la infección sea mayor o haya llegado a afectar a los riñones, se puede llegar a manifestar con fiebre, sangre en la orina (hematuria) o dolor en la zona baja de la espalda.
La cistitis es una afección común que puede darse tanto en hombre como mujeres de cualquier edad. Sin embargo, lo cierto es que no es igual de frecuente en ambos sexos y son las mujeres las que padecen la inflamación de vejiga con más facilidad.
En concreto, la cistitis es más frecuente en las mujeres de entre 20 y 40 años, así como en las mujeres embarazadas, en las sexualmente activas y en las que se encuentran en periodo de menopausia. Del mismo modo, es más frecuente en las mujeres que utilizan el diafragma femenino como anticonceptivo y en todas las personas que hayan sufrido cambios en el sistema inmunitario por alguna enfermedad o tratamiento oncológico.
Sufrir una inflamación de la vejiga es algo que se puede evitar tomando ciertas precauciones. Estas actuaciones son especialmente interesantes para personas que sufren cistitis de forma recurrente o que, por su condición, son más propensas a sufrirla:
En el caso de padecer cistitis, saber cuál es la causa concreta de una inflamación de vejiga es fundamental para saber qué tratamiento llevar a cabo. En caso de que la cistitis sea de origen bacteriano, los antibióticos serán el tratamiento más recomendado. No obstante, en el resto de casos no sería un tratamiento efectivo.
Por este motivo, al detectar los primeros síntomas de cistitis, lo mejor será acudir a un centro médico cuanto antes. El médico de cabecera será el encargado de determinar la causa de la inflamación y de recetar el tratamiento pertinente para cada caso.