
Los miembros inferiores de nuestro organismo sostienen el peso de nuestro cuerpo, por tal motivo, lograr reducir nuestra masa corporal es un primer punto a considerar para aliviar el dolor. Muchas personas que sienten dolor de piernas por estar sentados o parados mucho tiempo, están algunos kilos de más por encima de su peso ideal.
Otra práctica bastante extendida, y con resultados demostrados para reducir el dolor de piernas por estar sentados, es la denominada terapia compresiva. Se trata de la utilización de vendas de compresión que presionan en diferentes puntos de la pierna, y de manera decreciente mientras ascendemos hasta la cintura.
Al igual que en numerosas otras dolencias, la realización de actividad física en cantidades adecuadas y ejercicios específicos, ayuda a disminuir los dolores de piernas. En este caso, se trata de fortalecer el tren inferior y permitir una mejor circulación sanguínea a partir de activar los músculos y articulaciones que a veces dejamos descuidados. La natación es una excelente opción porque reduce el impacto y permite un trabajo más ligero gracias a las propiedades del agua.
Al menos una vez al día, es recomendable hacerse un baño con agua fría centrado en las piernas. Esto ayuda a reducir la inflamación y a estimular la correcta circulación en vasos y venas.
Otro ejercicio muy extendido para reducir el dolor de piernas es extenderlas en alto. Este ejercicio favorece la circulación y la llegada de sangre a cada rincón de nuestro organismo. Muchas veces, el dolor de piernas después de estar mucho tiempo sentados o parados, está relacionado a una mala irrigación de nuestro sistema circulatorio.
La terapia manual siempre ayuda a desbloquear y facilitar la circulación y la liberación de zonas obstruidas. En el caso de las piernas, una buena sesión de masajes y su realización en forma regular, ayuda a mantener el circuito de flujo sanguíneo siempre libre de cualquier tipo de estancamiento o barrera obstructiva.