Ciática: síntomas, causas y tratamientos
El nervio ciático es el más grande del cuerpo y es una combinación de cinco raíces nerviosas que se originan en la parte inferior de la columna. La función principal del nervio ciático, que se extiende desde las nalgas y los muslos hasta las plantas de los pies, es conectar la médula espinal con la piel y los músculos del área de la columna lumbar. Controla los músculos de la parte posterior de la rodilla y la parte inferior de la pierna y proporciona sensación en la parte posterior del muslo, parte de la parte inferior de la pierna, la planta y a lo largo del borde exterior.

La ciática es un dolor nervioso que se produce debido a la irritación del nervio ciático. El dolor, que puede sentirse como un fuerte calambre en la pierna o un dolor punzante que hace casi imposible estar de pie o sentado, generalmente se siente desde la parte baja de la espalda hasta detrás del muslo y se irradia hasta debajo de la rodilla. La distribución del dolor depende de la raíz nerviosa afectada. Rara vez se debe a una irritación del propio nervio ciático.
Algunas causas de la ciática incluyen:

A continuación se detallan los síntomas que a menudo se asocian con la ciática:
La gravedad del dolor de la ciática puede variar ampliamente. Puede sentirse simplemente como un dolor sordo o dolores punzantes intensos que son casi insoportables. Un caso grave de ciática suele deberse a un daño permanente al nervio ciático. El dolor suele ir acompañado de síntomas observados en otras zonas del cuerpo. Estos síntomas incluyen:
Después de analizar su historial médico y sus síntomas, el médico le realizará un examen físico que implica comprobar sus reflejos y la fuerza de sus músculos. Para ello, el médico podría pedirle que se acueste y levante las piernas, que camine de puntillas o que se levante si está en cuclillas. También pueden solicitar una o más de las siguientes pruebas de imágenes:
La elección del tratamiento para la ciática depende de la duración de los síntomas y la gravedad de su afección. Éstas incluyen:
El dolor ciático leve suele desaparecer con el tiempo. Cuando experimenta ciática por primera vez, es posible que necesite uno o dos días de reposo en cama. Sin embargo, no se recomienda el reposo excesivo en cama y es importante volver a la actividad lo antes posible para ayudar a que la columna y los músculos se mantengan fuertes.

Si bien es posible que la ciática no se pueda evitar por completo, existen algunas formas médicamente aprobadas de proteger la espalda del dolor recurrente: