El tema del cine y la discapacidad tienen una doble versión. Por un lado está el tratamiento que el cine hace del mundo de la discapacidad en general y de los discapacitados en particular; por otro, podría mirarse la vertiente del llamado cine para todos que se relaciona con la accesibilidad, tanto en las salas cinematográficas como en la misma proyección -aportando subtítulos para personas con déficit visual, por ejemplo-.
La superación llevada al cine
En este artículo, nos centraremos en el primer enfoque, y podría titularse la discapacidad en el cine. Un ejemplo, fresco aún en la retina, lo tenemos en el film recientemente estrenado 100 metros basado, como sabéis, en un caso real de superación. En él se refleja la problemática que subyace a la enfermedad denominada Esclerosis Múltiple. Los medios de comunicación se hicieron eco en su día sobre este caso, pues los médicos pronosticaron que en un año, el afectado sería incapaz de caminar 100 metros. Lejos de rendirse y sumirse en una profunda depresión, Ramón Arroyo -nombre real del verdadero protagonista cuyo papel interpreta Dani Rovira- tomó la decisión de participar en el IronMan, una de las pruebas más duras del Triatlón.
Ramón, de 32 años, fue diagnosticado de Esclerosis Múltiple en 2004 y 9 años después nadaba 3800 metros, recorría 180 km en bicicleta y 42 km y 195 m a pie. Todo ello tras un duro y fructífero entrenamiento. Esto puede darte una idea de la importancia del ánimo, la constancia en la rehabilitación fisioterapéutica y el espíritu de superación.
Pero las pantallas del cine no siempre han reflejado la realidad de la diversidad funcional.
Otros enfoques
Hace años, se utilizaba la discapacidad para presentar a personas deformes -como el Jorobado de Notre Dame- identificándolas con la imagen visible de la maldad y lo siniestro. El contrapunto a esta versión lo representaban aquellos films sensiblones y edulcorados que exhibían a la persona con discapacidad como alguien bonachón, inocente y cándido por naturaleza.
Un cine ideal es un cine real
Como es obvio, ambas corrientes navegan muy lejos de la realidad. En la actualidad, las películas tienden a una presentación más acertada. La vida de una persona con diversidad funcional no es nada fácil. Todas sus luchas, dificultades, problemas, etc. pueden y deben ser tratados en la gran pantalla porque la sociedad ha de conocerlos para comprenderos y lograr la deseada inclusión.
Y todo esto, no solo de cara al espectador, también en el interior de la pantalla deben estar representados los discapacitados como reflejo de la sociedad real. ¿Por qué una persona con discapacidad no puede interpretar un papel importante? ¿Por qué no escoger actores con discapacidad? Esta es la tendencia actual; ya algunos films lo están teniendo en cuenta.
Algunos títulos que permanecen en el recuerdo
Ya se citó el famoso Jorobado de Notre Dame, pero ¿quién no recuerda El milagro de Ana Sullivan, El hombre elefante, Hijos de un dios menor, Rain man, Planta 4ª, Forrest Gump o Esencia de mujer? Seguro que puedes aportar algunos títulos más.
La deficiencia visual es recogida en el cine en películas como “Esencia de mujer”