El sueño de todos es adelgazar por arte de magia, la mala noticia es que esto no va a pasar nunca, pero si podemos adelgazar caminando, es algo que no cuesta nada de trabajo y nos aporta grandes beneficios.
Muchas personas piensan que si no salen a correr serán incapaces de perder un sólo gramo, pero para nada. Obviamente es cierto que corriendo se queman más calorías, pero también se queman más calorías andando que si te quedas sentado en el sofá de casa. Por cada minuto caminando se queman unas 4 – 5 calorías según a la velocidad que vayamos, esto quiere decir que si decides que cada día quieres dedicar una hora a andar quemarás en torno a las 240 – 300 calorías. Para aumentar las posibilidades de perder peso es genial que le dediques una hora por ejemplo por la mañana y otra por la tarde.

Si como lo lees, no tienes que ir corriendo a ningún lado, pero tampoco es bueno que vayas de paseo, lo ideal es que vayas caminando ligerito, que sientas como se acelera tu respiración, que empiezas a sudar…
Para no sobrecargarlas y que con el tiempo comiencen a dolernos lo ideal es que movamos los brazos de forma acompasada y paralelos al cuerpo, de esta manera contraemos el abdomen para asegurarnos que la espalda este erguida, el pecho elevado y nos echaremos ni hacia delante ni hacia detrás.
Cuando estamos muy cansados y las fuerzas van fallando, es posible que empieces a arrastrar los pies, pero esto debes de evitarlo a toda costa. Es importante que eleves los pies a cada paso y mantengas las puntas ligeramente elevadas.
No vale que un día antes 3 horas si al día siguiente decides quedarte todo el día tirado en el sofá. Intenta salir a andar dos horas al día al menos durante 5 días a la semana, aunque como no es un esfuerzo excesivo si lo haces todos los días tampoco pasa nada, mejor.
Si te gusta caminar o si no te gusta, pero lo haces porque quieres adelgazar, debes de tener en cuenta que tiene otros muchos beneficios como:
¡Sal a caminar y comprueba todos sus beneficios en muy poco tiempo!