En este artículo te enseño cómo armar una rutina de piernas efectiva, basada en ciencia, y con los mejores ejercicios.
Tanto para hombres, como para mujeres, las piernas son un grupo muscular muy importante. No sólo son atractivas, sino que transmiten verdadera dedicación y disciplina. El problema es que, aunque tengamos disciplina, si no sabemos lo que estamos haciendo, no veremos resultados.
Los métodos extremos de entrenamiento no son efectivos. Sí… te van a dejar sin poder caminar al siguiente día, pero eso no quiere decir que sea la manera más efectiva de lograr resultados. De hecho, esa es la estrategia que utilizan la mayoría de instructores en el gym: “te machaco para que veas que sí trabajaste bien”.
No va a ser cómodo, pero tampoco tienes que sufrir. Y es que, para lograr esa disciplina necesaria para transformar tu cuerpo, primero tienes que saber el por qué es buena idea entrenar… en especial las piernas.
Las mujeres son las más beneficiadas del entrenamiento de piernas.
Mira esta foto:

Tiene unas piernas envidiables ¿verdad?
En las mujeres, las piernas son el grupo muscular (junto con los glúteos) que les dan mayor beneficio por esfuerzo realizado. Es decir, si entrenas las piernas y glúteos te vas a ver mucho mejor que si entrenas cualquier otro grupo muscular. Para muestra un botón, aquí está la transformación de Emily Skye:

Como se ve en la imagen de arriba, la foto de la derecha tiene mejor proporción en los músculos que más impacto tienen en la figura femenina: piernas y glúteos. Creando un resultado bastante dramático en la figura de Emily. Estos resultados se ven gracias a una nutrición adecuada (sin ser restrictiva) y al entrenamiento de resistencia, que veremos más adelante. Porque la realidad es que, incluso teniendo una genética no tan favorable para el crecimiento muscular, entrenar tu cuerpo va a hacer que cambies por completo cómo te ves… cómo te sientes, cómo piensas, etc.
Y si te das cuenta, el look atractivo de las piernas femeninas es diferente al de los hombres:

Las mujeres buscan unas piernas con el volumen muscular exacto (ni tan grandes ni tan delgadas), firmes, tonificadas, y sin rastro de celulitis. Como de princesa atlética...

Mientras que los hombres buscan un look más fuerte y poderoso. El hombre busca más unas piernas en las que se note la definición de cada músculo que las compone, y de volumen muscular considerable pero no exagerado. En los hombres las piernas son el grupo muscular que complementa al torso; si no tienes éste balance, te verás así:

Incluso hay memes sobre no saltarse el día de piernas:

Pero entrenar las piernas no sólo te ayuda a verte mejor, también te hace mucho más ágil y capaz en tu día a día. Si platicas con cualquier persona que ha entrenado piernas por algún tiempo, te puede decir que es un antes y un después. Te sientes 10 años más joven cuando puedes hacer sentadillas, cargar el doble de tu peso, levantar cosas del suelo sin problema, brincar, etc. Además de todos los beneficios estéticos y funcionales que tiene el entrenar las piernas, también son tu “medio de transporte”.
Es el grupo muscular que utilizas todos los días de tu vida para ir de un lado a otro. Si tu coche lo tienes al 100 y le das mantenimiento cada cierto tiempo, ¿por qué no hacer lo mismo con tus piernas?, o mejor aún, con todo tu cuerpo.
Pero para poder entender mejor cómo entrenar las piernas, primero tenemos que comprender cómo están compuestas y su funcionamiento.
Las piernas se dividen en 3 grupos musculares:
- cuádriceps

La función de estos músculos es la de extender la rodilla.

El recto femoral también ayuda a flexionar la pierna desde la articulación de la cadera, como muestra la imagen de abajo a la izquierda:

Los isquiotibiales, son los que están detrás de la pierna, y se componen de 3 músculos: semimembranoso, semitendinoso y bícep femoral. El músculo semimembranoso se encuentra por detrás del semitendinoso y el bícep femoral.
Así es como se ven:

Su función es la contraria de los cuádriceps: flexionar la rodilla.
Y por detrás de las pantorrillas están 2 músculos: gastrocnemio y sóleo
Así es como se ven:

La función de estos músculos es la de hacer una flexión plantar; o dicho de forma más casual, ponerte de puntillas.

El sóleo, debido a cómo está anclado a los huesos, se trabaja mejor cuando se realiza la flexión plantar pero sentado.
Vale, ya tenemos idea de cómo se componen estos músculos. Ahora vamos a ver lo que tienes que evitar al entrenar para no caer en los errores que cometen el 90% de las personas.
En el gimnasio existen varias opciones al entrenar: con peso libre, máquinas, funcional. etc La mayoría de personas va directo a las máquinas para trabajar los grupos musculares en aislamiento… o para ver su celular. Estos son los ejercicios que menos van a aportar a tu desarrollo físico.
Es mejor enfocarse en ejercicios compuestos (más adelante te digo cuáles son) que trabajen la mayoría de grupos musculares de las piernas. De ésta manera trabajan todos juntos y crean una sinergia que te permite cargar más peso. Más aún si lo haces con barra libre.
Si tu gimnasio tiene un Rack para sentadillas como este no necesitas más:

Y es que utilizar máquinas para realizar los ejercicios tiene su lugar, pero definitivamente no son igual de efectivos que el peso libre. Por ejemplo, se ha encontrado que la máquina Smith es una peor elección para hacer sentadillas en comparación con la barra libre . Sin embargo es conveniente para hacer otros ejercicios, como las elevaciones de pantorrillas.

Así que, siempre que puedas, aléjate de las máquinas y prefiere barras/mancuernas para realizar todos los ejercicios.
Otro error es el de realizar los ejercicios mal, o no hacer todo el rango de movimiento.
Una manera de lesionarte fácilmente en el gym es realizar mal los ejercicios (especialmente con peso pesado). Por eso es necesario que te tomes el tiempo en aprender cómo hacer los ejercicios con buena técnica y nunca realizarlos mal. Y dímelo a mí… hace varios años me lesioné el hombro por hacer mal la prensa en banco en un entrenamiento de pecho; al día de hoy no se me quita por completo la molestia. No caigas en mi error, asegúrate de aprender bien cómo hacer los ejercicios.
El otro error es hacer los ejercicios con técnica pero sin el rango completo de movimiento. El rango de movimiento se refiere al recorrido que haces cuando realizas el ejercicio desde el punto inicial, hasta el punto final. Por ejemplo, en la sentadilla, un rango incompleto de movimiento sería así:


El daño muscular se ha encontrado que no es un factor tan importante para la hipertrofia , más bien es algo que no podemos evitar (pero sí podemos minimizar).
La fatiga metabólica es el entrenamiento con cargas moderadas-ligeras que te permite hacer muchas repeticiones. Es un estímulo válido y puedes ganar masa muscular haciéndolo . El problema es que necesitas tener mayor “fortaleza mental” para poder lograr un estímulo importante usando la fatiga metabólica. Esto se debe a que mientras más repeticiones realices de algún ejercicio, más resistencia mental necesitas para llevar a tu cuerpo a ese esfuerzo necesario para mandar el estímulo correcto.
En cambio, con cargas más pesadas, el esfuerzo que realizas es percibido mucho más por tus músculos y no por tu mente. Así lo demostró este estudio donde se encontró que los participantes que cargaron peso más pesado con menos repeticiones, pudieron estimar con mayor exactitud qué tan cerca estaban del fallo muscular. Mientras que quienes hicieron más repeticiones tuvieron un margen de error más grande.
Ahora, de los 3 estímulos, el más importante, y por mucho, es la sobrecarga progresiva . Es decir, ir aumentado el peso que cargas progresivamente. Esto toma tiempo, no quieras cargar 200 kg de un día para otro.
Lo que nos indica la sobrecarga progresiva es que semana a semana trates de aumentar el número de repeticiones o la carga que levantas en lo mínimo posible.
Este es el mejor estímulo que tu cuerpo puede recibir para aumentar masa muscular. Sin embargo, no puedes tener una sobrecarga progresiva todo el tiempo. Hacer esto aumenta mucho la fatiga acumulada en tu cuerpo y en tu sistema nervioso . Por eso es buena idea programar una semana de descarga cada 8-10 semanas.
Aunque la realidad es que no todos los ejercicios se prestan para poder realizar la sobrecarga progresiva. Por eso, te muestro cuáles son los más efectivos para lograr esto.
No hay duda, los ejercicios compuestos te dan más beneficios en comparación con los aislados. Los ejercicios compuestos son aquellos que involucran 2 o más articulaciones. Por ejemplo, si haces prensa en banco, estás involucrando la articulación del hombro y del codo. Esto va a provocar que trabajes los músculos del pecho, hombro y tríceps.
En cuanto a las piernas, el rey de los ejercicios es la sentadilla. La sentadilla trabaja las articulaciones de los tobillos, rodillas, y cadera. Estas articulaciones involucran los músculos de las pantorrillas, cuádriceps, glúteos, e isiquiotibiales. Además, al utilizar todos estos músculos al mismo tiempo, crean una sinergia que te permite cargar más peso que si lo hicieran aislando un sólo grupo muscular. Todo con un mismo ejercicio. Ahora que ya sabes esto, aquí están los mejores ejercicios para piernas:
Sentadilla
La sentadilla es un ejercicio que no puede faltar en ninguna rutina de piernas. Activa prácticamente todo el tren inferior.

Calentamiento
Sentadilla
Hombres 4-6 repeticiones
Mujeres 8-10 repeticiones
Descanso de 3 minutos entre sets.
Sentadilla frontal
Hombres 4-6 repeticiones
Mujeres 8-10 repeticiones
Descanso de 3 minutos entre sets.
Peso muerto rumano
Hombres 4-6 repeticiones
Mujeres 8-10 repeticiones
Descanso de 3 minutos entre sets.
Con los ejercicios anteriores es suficiente para una buena rutina, pero si quieres añadir algo más de volumen a ciertos músculos de las piernas, puedes escoger un ejercicio que trabaje precisamente ese músculo. Por ejemplo:
Mujeres: Hip thrust
6-8 repeticiones
Descanso 2 minutos entre sets.
Hombres: Extensiones de pierna:
8-10 repeticiones
Descanso de 2 minutos entre sets.
Recuerda que la sobrecarga progresiva es la clave. Por eso necesitas llevar un control del peso que levantas cada semana. Cuando logres alcanzar el número de repeticiones máximo indicado, sube el peso que cargas en la mínima cantidad posible. Esto va a hacer que hagas menos repeticiones. Ahora debes esforzarte por lograr llegar al máximo número de repeticiones indicadas con el nuevo peso. Después aumentas la carga en lo mínimo posible, y así sucesivamente.
Por ejemplo: Si tu rango es de 8-10 repeticiones, entonces escoges un peso con el que puedas hacer únicamente 8 repeticiones con buena técnica y sin llegar al fallo muscular. Debes sentir que pudiste hacer una o dos repeticiones más como máximo. Cada semana vas a esforzarte por aumentar las repeticiones que realizas pero manteniendo las mismas reglas: buena técnica, no llegar al fallo muscular, y dejar 1-2 repeticiones “en el tanque”. Cuando logres hacer 10 repeticiones sin romper las reglas anteriores, entonces es hora de subir el peso que cargas.
Hazlo en lo mínimo posible. Por lo general es en incrementos de 2.5-5 kg por lado. Obviamente, como es más peso, vas a poder hacer menos repeticiones, digamos que 8. Ahora tienes que volverte a esforzarte cada semana para alcanzar a realizar 10 repeticiones con este nuevo peso. Una vez que pase esto, aumentas de nuevo la carga que levantas. Así sucesivamente.