
Dos minerales que participan en el equilibrio de fluidos en nuestro cuerpo son el potasio y el sodio. Es necesario controlar la presión arterial y la frecuencia cardíaca, llevar los nutrientes a las células y evitar que los líquidos se mantienen más tiempo en el cuerpo.
El exceso de sodio presente en la sal, rompe este equilibrio y favorece la retención. Por otro lado, comer alimentos ricos en potasio ayuda a restablecer el equilibrio. La proporción ideal sería consumir cinco veces más potasio (que se encuentra en frutas y verduras) que de sodio.
Tenga en cuenta los siguientes consejos nutricionales para evitar la retención de líquidos:
- La sal es la principal fuente de sodio. Así que trate de reducir el consumo de sal en las comidas.
- Opte por las especias y las hierbas para dar sabor a sus recetas.
- Se recomienda ingerir alimentos con alto contenido en potasio y alimentos que tienen un alto contenido de hidratos de carbono complejos, como la pasta y el arroz.
- Es muy importante beber unos dos litros de agua al día.
- Comer un alto porcentaje de proteínas presentes en las carnes magras y aves de corral, huevos, productos lácteos, legumbres, cereales y pescado. El hígado necesita proteína albúmina para producir una sustancia necesaria para los fluidos no se acumulan en los tejidos y causan retención.
- Infusiones con diuréticos suaves tales como la cola de caballo, ayudan a mejorar el problema al forzar la eliminación de líquidos a través de la orina.
Puede informarse mucho más sobre la retención de líquidos aquí.