
Seguramente ya has escuchado que en un colchón duro se duerme mejor, es por eso, que debemos conocer las características de un colchón. Mitos sobre el correcto descanso sin base científica como éste, lejos de ayudarnos a conciliar el sueño, multiplican nuestros dolores. Además, la generalización es un error común, puesto que este tipo de teorías son imposibles de aplicar a las particularidades que diferencian a una persona de otra. Estas singularidades son los criterios que emplearemos para encontrar el colchón perfecto.
Según Raúl Jiménez, de Coco Mat, un colchón debe atender a dos cualidades fundamentales: ?debe recibir nuestro peso y su superficie tiene que adaptarse a nuestra fisonomía?. En este sentido, la cama de una mujer delgada no será igual que la de un culturista, puesto que las exigencias de ambos casos en lo que respecta a la firmeza y a la flexibilidad no coinciden. Hay que tener en cuenta que, aunque parezca una afirmación exagerada, alrededor de un tercio de nuestra vida transcurre en la cama. ?Aún crees que invertir en descanso no es importante?

Actualmente, debemos aceptar una nueva realidad que nos oriente hacia el verdadero descanso. Las curvas naturales de nuestro cuerpo deben hallar un reposo firme durante la noche, entendiendo por firmeza ?la resistencia a la deformación que tiene un material?. Elasticidad y rigidez son los dos parámetros decisivos que harán que al levantarnos por la mañana tengamos fuerzas renovadas para enfrentarnos a una nueva jornada laboral. Un colchón no debe ser demasiado rígido, ya que el despertar llevaría aparejado dolores frecuentes de cuello y espalda. Al mismo tiempo, tampoco debe ser muy elástico, pues este hecho también resulta perjudicial para nuestra columna vertebral. Así pues, en la firmeza reside la clave, tal y como nos indican desde Coco Mat, asegurando además que lo ideal es que ?el colchón sea elástico y el somier que actúe de base, duro?.


De igual forma, las necesidades de los niños no son las mismas que las de un adulto. El departamento de comunicación de Pikolin afirma que ?los niños crecen mientras duermen, estando la hormona del crecimiento asociada al primer ciclo del sueño?. Para que su columna se desarrolle de acuerdo a unos parámetros naturales, tendremos que elegir un colchón que facilite la transición de la cuna a la cama. Mención aparte merecen las mujeres que esperan un bebé. Según Pikolin, no existe un colchón idóneo para la etapa de gestación, se trata más de un tema de postura corporal. Además, señalan que ?los meses más duros son los seis últimos, y las mujeres embarazadas no suelen comprar un nuevo colchón y de uso exclusivo para esta época?.

La irrupción del látex pareció relegar al olvido el clásico soporte de muelles. Este material gomoso, transpirable y atérmico posee una excelente capacidad para amoldarse a nuestra fisonomía, pero debemos tener cuidado durante la compra, dado que existen diferencias entre el natural, que tiene su origen en la resina del caucho, y el sintético, procedente del petróleo sometido a diferentes procesos químicos. Aunque su óptima adaptación es una enorme ventaja, no debemos olvidar que nuestro descanso también se fundamenta en un soporte firme que recoja con firmeza nuestro peso.

Nuestra espalda está sometida a las largas horas de oficina frente al ordenador, a los interminables atascos que nos atan al asiento del coche y a las malas posturas que adoptamos al levantar pesos o al intentar alcanzar objetos situados en lugares altos. Para mimarla cuando termina el día, nada mejor que una noche reparadora, y esto sólo se consigue si nos tomamos en serio nuestras horas de sueño y apostamos por un colchón que haga que el insomnio y los dolores musculares sean sólo malos recuerdos del pasado.
Agradecimientos: Raúl Jiménez, de Coco Mat, y Departamento de Comunicación de Pikolin.