El sábado tuvimos la fiesta de cumpleaños de Marian (cumplió 5) y recibimos a sus amiguitos de la escuela. Fue su primera fiestecita formal, así que nos habíamos pasado por lo menos un mes organizándolo todo. Uno de los mayores challenges: ¿qué cosas podíamos dar de comer, meter en la piñata, y en los recuerditos, para que fuese un cumpleaños un poco más saludable que lo usual?
Normalmente las fiestas de cumpleaños de los niños son una mina de chucherías y porquerías. Lo que abunda es el azúcar, los refrescos, los jugos, y los chips.
Nosotros queríamos hacer algo diferente y, aunque no íbamos a ir tan lejos como para hacerle una torta (pastel) de verduras “escondidas”, o sin harina ni azúcar (soy partidaria de comer tortas normales en los cumpleaños), sí queríamos evitar los refrescos y las chucherías tanto como fuera posible.
Total que me leí un montón de artículos en Internet en blogs de paternidad y de niños, buscando ideas de las cosas que podíamos meter en la piñata, en los recuerdos, y en la mesa de los tentempiés que NO fueran porquerías de caramelo y cosas estilo Kinder y afines.
Recopilamos todas las ideas en una lista, y a partir de allí también se nos ocurrieron otras cosas.
Al pasar de los días todo fue tomando forma, y llegamos a la versión final de lo que sería la fiesta. Acá te cuento lo que hicimos, cómo lo hicimos, y qué tan bien funcionó en nuestra primera experiencia de fiesta infantil saludable.
¿Pasabocas saludables? ¡Te lo tengo!
Para la comida, uno de los requerimientos era que yo no tuviera que cocinar (no por falta de ganas, sino por falta de tiempo). Todo tenía que ser de comprar y usar directamente, sin mayor preparación.
Por supuesto, para poderlo hacer así tuvimos que tener un determinado nivel de tolerancia a ciertas cosas y aceptar que quizás no todo iba a ser tan increíblemente saludable como se podría.
Siempre es mejor preparar las cosas en casa, eso ya lo sabemos, pero esta vez teníamos que privilegiar la practicidad por encima de la calidad absoluta.
Un compromiso saludable en todos los sentidos, pues.
Al final, esto fue lo que compramos para comer:
Pasabocas salados:
Pasabocas dulces:
De tomar teníamos agua, jugos envasados de naranja y de frutas (sin azúcar añadido), y para los grandes cerveza sin alcohol, cerveza normal, y vino.
Una foto poco agraciada de la mesa de comidas
Bolistas de recuerdo
Habíamos pensado incluir también otras cosas en la piñata o los recuerdos, como creyones, colitas y ganchitos para las niñas, animalitos de plástico, jueguetitos para hacer burbujas… pero entre el presupuesto y el tiempo para encontrar cada cosa estas otras ideas se quedaron por fuera (esta vez).
Veredicto final: todo un éxito
Tanto niños como papás quedaron fascinados con la novedad, tanto de la piñata (que acá en Francia es algo poco conocido), como de los recuerdos (que usualmente solo traen un montón de caramelos), y de la comida.
Nos salió quizás un pelín más caro que haberlo hecho de la forma tradicional, pero sabemos que no solo ofrecimos a papás y a niños una fiesta más especial y un poquito más sana, sino que estoy segurísima que sembramos el gusanito de la duda. Quizás ahora esos papás comiencen a cuestionarse si realmente es necesario que todo gire alrededor de las chucherías o si ellos podrían también optar por una mejor opción.
Porque al final se trata de eso, de encontrar una forma mejor de hacer lo que hacemos. Siempre la hay
Tal vez no todo tiene que 100% sin azúcar. Si no te sientes a gusto con hacerlo de esa forma, o no está a tu alcance, o no tienes idea de cómo implementarlo, no hay problema. Solo tratar de hacerlo un poquito mejor, evitar los refrescos y ofrecer más agua, poner algo de fruta…
También en el día a día, ¿cómo puedes hacer que tu casa sea un lugar más sano? ¿qué frutas, verduras y bebidas podrías tener disponibles, convenientes y al alcance de los niños, y a tu propio alcance, para que sea más probable que coman eso en lugar de cosas que son malas y que les hacen daño?
Simplemente cuestiona la norma y verás que las posibilidades empiezan a aparecer
Espero que este post atípico les haya servido sobre todo a los papás y mámás que me leen, y que puedan sacar algunas ideas para sus próximas reuniones y para los cumples de los niños.
Me encantaría que me cuentes en los comentarios si tienes otras ideas para cumpleaños y reuniones más saludables. ¿Ya lo has hecho antes? ¿Lo has visto en casa de otras personas? ¡Compartamos las ideas y con ello hagamos de las celebraciones un ambiente mejor para todos!
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