
La retención de líquidos en piernas o piernas hinchadas son problemas destacables en caso de alteraciones en el sistema circulatorio. Favorecer el retorno circulatorio y venoso es posible desde casa, con el fin de preservar el buen funcionamiento, eliminar la hinchazón y pesadez de las piernas. Esto es posible tomando a diario unas cuantas medidas preventivas que te brindaremos a continuación:
El desarrollo de problemas en el sistema circulatorio a nivel de miembros inferiores puede tener variedad de orígenes: enfermedades, estilo de vida, factores genéticos y varias causas que pueden alterar la circulación sanguínea.
Si pasamos más de 7 horas al día sentados, se puede decir que tenemos un estilo de vida que se considera sedentario. Sentarse o acostarse durante demasiado tiempo es perjudicial para la circulación sanguínea por varias razones, principalmente porque dificulta el retorno venoso de las piernas y provoca que la sangre se almacene en la parte inferior del cuerpo. Además, el sedentarismo favorece el sobrepeso y los factores de riesgo cardiovascular que lo acompañan: diabetes, hipertensión arterial y exceso de colesterol en sangre que también desmejoran la salud del sistema vascular.
El sobrepeso afecta la circulación sanguínea venosa y arterial. A nivel venoso, las personas con sobrepeso u obesidad suelen sufrir compresión de los órganos, lo que se traduce en una mala circulación sanguínea. El sobrepeso también aumenta la presión abdominal y el sistema venoso se ve debilitado.
Una dieta demasiado rica en grasas saturadas y productos industriales puede obstruir las arterias y por lo tanto, estos últimos tendrán más dificultades para llevar sangre rica en oxígeno a los órganos. Para mejorar tu circulación arterial, es muy importante cuidar tu alimentación e hidratación.
Como ocurre con muchas patologías, la genética es un factor que favorece la aparición de determinadas enfermedades. Si uno de tus padres sufre de mala circulación sanguínea, es posible que también sea tu caso. La genética sería incluso una de las principales causas de insuficiencia venosa o flebitis (coágulo en una vena de la pierna).
La circulación sanguínea también puede verse alterada en ciertos casos más específicos, por ejemplo, durante un clima muy caluroso o durante un viaje largo en avión o automóvil. Los fumadores habituales tienen más probabilidades de sufrir insuficiencia venosa y flebitis. De hecho, al fumar, las sustancias contenidas en el cigarrillo pueden deteriorar las paredes de las venas y promover la coagulación responsable de los coágulos y, por lo tanto, de la flebitis. La edad también es un factor a tener en cuenta.
Algunos síntomas son tan visibles que pueden ser perceptibles a simple vista, así como también existen otros signos que, aunque pueden causar notables molestias pueden pasar desapercibidos. Te explicaré algunos a continuación:
Uno de los signos más comunes de una insuficiencia venosa es inequívocamente una sensación de pesadez en las piernas.
La sensación de piernas pesadas se acompaña en la mayoría de los casos de hinchazón. También se puede observar la aparición de edema (hinchazón inusual de piernas y/o tobillos). Este edema también puede ir acompañado de una sensación de ardor y malestar, especialmente cuando las temperaturas son altas.
Un desequilibrio en la circulación sanguínea puede manifestarse por la aparición de hormigueo localizado en las extremidades (manos o pies). Esta sensación de hormigueo puede durar desde unos pocos minutos hasta varias horas.
El hormigueo puede, en algunos casos, ir acompañado de picor u hormigueo con prurito. Esta sensación se desvanece tan pronto como uno está en movimiento, ya que con el movimiento la circulación de la sangre se realiza entonces con mayor facilidad.
El tejido articular y muscular mal irrigado puede debilitarse cuando la circulación sanguínea no es óptima. Esto puede causar dolor en las articulaciones y calambres musculares.
La mala circulación sanguínea debilita el cuerpo, lo que dificulta el funcionamiento de las células. Estas disfunciones provocan por tanto una sensación de fatiga más o menos intensa y pueden afectar a la calidad de vida de la persona afectada.
La flebitis es la obstrucción de una vena por un coágulo de sangre. En caso de flebitis superficial, también llamada paraflebitis, la zona afectada se vuelve dolorosa, enrojecida y endurecida. La flebitis también puede ser profunda y estar acompañada de la aparición de edema en la pantorrilla o el muslo.
Lo primero a hacer para mejorar la circulación es la actividad física, recomendaría los ejercicios suaves pero frecuentes, que tenga que hacer todos los días. No recomendaría un ejercicio muy intenso o que sea competitivo, un ejercicio suave pero sobre todo prolongado permite evitar los efectos del sedentarismo y evitar las posiciones estáticas. La falta de actividad física va haciendo que la sangre se estanque, que el sistema venoso no consiga hacer su trabajo de retorno y favorecer la aparición de várices. La actividad física aeróbica también va a ayudar a reducir el peso, el sobrepeso es otro factor importante para estos problemas vasculares, sobre todo si se produce la hinchazón del vientre que va a dificultar el retorno venoso.
A continuación, te explicaré brevemente tres ejercicios que pueden facilitar el retorno venoso:
Con este ejercicio se trabajan principalmente los músculos de las pantorrillas, principales facilitadores del retorno venoso. El ejercicio debe ser ejecutado de pie, con los pies paralelos a la anchura de la pelvis, ponerse de puntillas sin perder el equilibrio (si lo necesita puede buscar donde apoyar las manos). Para complicar el ejercicio, se puede aumentar la velocidad de ejecución; los talones no tocan el suelo entre repeticiones. Unas 10 repeticiones, con 4 series de 15 segundos de recuperación serán necesarias.
Este ejercicio se puede realizar acostado boca arriba, con las piernas rectas y perpendiculares al suelo. Los brazos se colocan a lo largo del cuerpo, se contraen los abdominales, se elevan las piernas rectas y luego se bajan lentamente, lo más lejos posible, sin tocar el suelo, controlando el movimiento. Vuelve a la posición inicial y luego repite el movimiento. Evita cualquier arco lumbar durante todo el ejercicio, mantén la espalda pegada al suelo. Unas 10 repeticiones, con 4 series de 15 segundos de recuperación serán suficientes.
Con este ejercicio es posible trabajar la musculatura abdominal junto con los músculos de los miembros inferiores. Tumbado boca arriba, coloque los brazos a lo largo del cuerpo. Levante las piernas y luego dóblelas para que formen un ángulo recto. Luego comience a pedalear lentamente con movimientos circulares como andar en bicicleta, pero sin pedales. Unas 10 repeticiones, con 4 series de 15 segundos de recuperación serán suficientes.
Los flavonoides son antioxidantes que están contenidos en muchas plantas y son la fuente de los tonos marrones, rojos y azules de las flores y las frutas y se dice que tienen un efecto protector sobre los vasos, así como una ligera tendencia a diluir la sangre . De este modo, permiten una mejor circulación sanguínea en los miembros inferiores y reducen la sensación de pesadez en las piernas. Por lo tanto, el consumo de alimentos que contengan flavonoides podría tener un efecto beneficioso sobre la circulación venosa, tales como:
Los flavonoles también se encuentran en el té verde, el vino tinto y el chocolate, que deben consumirse con moderación. El vino tinto también contiene antocianinas. Además, los kiwis, los arándanos, las ciruelas y las manzanas también contienen polifenoles no flavonoides, pero estos también pueden ser beneficiosos para la circulación sanguínea.
La fitoterapia que implica el uso terapéutico de plantas medicinales pueden ser tu gran aliado para cuidar, para mejorar y para tratar a largo plazo este problema de várices. Te pongo aquí algunas:
Todas ellas tienen un efecto sobre el sistema cardio-circulatorio mejorando la circulación sanguínea y especialmente el retorno venoso. Siempre al usarlas varía las mezclas de cuatro o cinco hierbas circulatorias, variando esta mezcla para no dar siempre al cuerpo el mismo estímulo. Si tienes un problema circulatorio desde hace tiempo, estará bien que esto lo hagas un par de veces al año, siempre ayudando al cuerpo a mantenerse muy bien.
Además de la actividad física, para favorecer la circulación de los miembros inferiores es importante dejar de lado los malos hábitos que desmejoran el funcionamiento del sistema circulatorio, por lo que dejar de fumar es vital para mejorar la circulación y la salud en general, ya que esta es una de las sustancias que van a dañar las paredes del sistema circulatorio y van a favorecer la aparición de várices.
Reducir el consumo de sal y de azúcar, una dieta balanceada y sobre todo rica en frutas y verduras que nos ayude a reducir el peso, ya que el sobrepeso es otro factor importante que favorece el desarrollo de estos problemas. Además, utilizar medias de compresión favorece el retorno venoso, por lo que es importante utilizarlas durante todo el día, ya sea que trabajes todo el día de pie o sentado, incluso si estás caminando. Estás ayudan a las paredes venosas se mantengan contraídas y evitan el cansancio excesivo.
Podemos también ayudarle al sistema circulatorio con duchas de agua fría y caliente, alternando y por supuesto terminando siempre con agua fría, si te duchas a la mañana termina siempre con una buena rociada de un minutito en cada pierna de agua bien fría y ya verás como las sensaciones van a ser mucho mejores. Por supuesto las ropas ajustadas que dificulten el retorno venoso, que comprimen en la ingle, cinturones muy ajustados etc. así como los tacones van a provocar que toda la musculatura esté en una posición que dificulte el retorno venoso, en ese sentido, es recomendable evitarlas.
Ver imagen