¿Te has parado a pensar la influencia que pueden tener los hábitos en tu salud y en tu forma física?, muchas veces pasamos nuestros hábitos inadvertidos, pero realmente cambiar un hábito lo puede ser todo para conseguir nuestros objetivos.
¿Sabías que más del 40% de las acciones que llevamos a cabo cada día no son decisiones reales?, son fruto de nuestros hábitos.
Si cuando te miras en el espejo no te gusta lo que ves, seguramente tus hábitos tienen mucho que ver. ¿La buena noticia?… los hábitos se pueden cambiar, y el hábito que te empuja a comerte un donut (o ha hacer cualquier otra cosa poco saludable) se puede convertir en un hábito que te acerque a tu estado de forma ideal.
¿Cómo podemos cambiar un hábito?

Para cada uno de nosotros las señales y las recompensas serán distintas, pero las más frecuentes son:
Estoy aburrido.
Noto que me falta energía.
Estoy estresado en el trabajo
Tengo ganas de hablar con alguien.
¿Qué podemos hacer cuando sentimos alguna de estas señales?
Si estoy aburrido, por ejemplo, puedo salir a dar un paseo.
Si me siento falto de energía puedo correr 5 minutos o hacer unas cuantas flexiones o sentadillas. Sí lo sé, estás cansado, pero nada da tanta energía como hacer ejercicio.
Si te sientes estresado, quizá sea un buen momento para distraerte 5 minutos, puedes mirar tu Facebook o mejor aún ¿por qué no intentas relajarte?
Tengo ganas de hablar con alguien, mucha gente que trabaja sola cambia la falta de conversación con sus compañeros con comida, ¿por qué no pruebas a llamar a alguien por teléfono?
Ahora que ya sabes identificar las señales y las recomepesas que te da un viejo hábito es momento de que empieces a construir una nueva rutina.
No te desanimes si te cuesta algo más de lo que esperabas, como todo en la vida vas a tener que experimentar, prueba con cosas diferentes, si cuando estás aburrido no te funciona dar un paseo puedes cambiarlo por llamar por teléfono, ponerte a ver vídeos divertidos o quizá sea el momento de ponerte a hacer tu rutina de entrenamiento, lo importante es que anotes los resultados para que los puedas analizar.
Cuando des con la actividad perfecta para cambiar un hábito por otro sólo es el momento de repetir, repetir y volver a repetir, se cree que se tarda 21 días para crear un nuevo hábito sencillo, pero para hábitos más complejos vas a necesitar repetir al menos 24 semanas.