Para tener una piel saludable no podemos pasar por alto el uso de arcillas en nuestra rutina de belleza. Aplicarnos una vez a la semana una mascarilla de arcilla nos ayudará a limpiar profundamente la piel, eliminando todas las impurezas, a nutrirla y a darle luminosidad.
Antes de elaborar nuestra mascarilla, debemos elegir la más adecuada a nuestro tipo de piel. Otro detalle a tener en cuenta, es que a la hora de comprarla, asegurarnos de que la arcilla que adquirimos sea pura y apta para uso cosmético, así evitaremos arcillas con plomo u otros componentes químicos añadidos.
Cómo elaborar y aplicar una mascarilla de arcilla

Haz la cantidad justa para la aplicación.. Si te sobra, puedes guardarla en un frasco en la nevera durante una semana.
También puedes substituir el agua por aguas florales, infusiones o hidrolatos.
Cuando compres tu arcilla, guárdala en un frasco hermético y en un lugar seco así podrás conservarla en perfectas condiciones durante 5 años.