El buen tiempo ya está aquí y, con él, aumenta el número de horas que pasamos al aire libre. Esto lleva aparejado un incremento de los episodios de irritación, enrojecimiento ocular o conjuntivitis, causados, entre otros factores, por las alergias estacionales o por la exposición al agua de la playa y, especialmente, de la piscina.
Estos síntomas pueden desembocar en diversos problemas oculares, siendo la conjuntivitis uno de los más comunes.
Para minimizar el riesgo de conjuntivitis, el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas recomienda tener en cuenta una serie de consejos:
1. Utilizar gafas para nadar y bucear y evitar el contacto de los ojos con el agua.
2. No tocar o frotarse los ojos.
3. Lavarse las manos con frecuencia.
4. Cambiar las toallas diariamente y procurar no compartirlas con otras personas.
5. Llevar gafas de sol para protegerse del polvo y otras partículas en suspensión.
6. No usar los cosméticos de otra persona ni demás objetos para el cuidado personal.
Imagen:Look Into My Eyes/Flickr
Además, en el caso de padecer conjuntivitis alérgicas, se recomienda:
- Evitar exponerse a ambientes con polvo, a animales domésticos o a agentes irritantes que agraven los síntomas (humo, cloro de piscinas, etc.).
- Limpiar y aspirar frecuentemente las superficies de la casa para eliminar los agentes alérgenos.
- Mantener cerradas las ventanas y las puertas en los días en que se concentre mucho polen en el ambiente.
- Mantener subidas las ventanillas cuando se viaje en coche.
- No salir a pasear por el campo o por parques, donde suele haber una mayor concentración de polen.
- Utilizar gafas para montar en bicicleta.
- Comprar aparatos de aire acondicionado que dispongan de filtros específicos para el polen y humidificadores.
- Ante cualquier problema o duda, consulta con tu óptico-optometrista.