

Presión mantenida durante mucho tiempo en el nervio (como un cinturón muy apretado soportado durante mucho tiempo)
¿Cómo saber si padezco de una alteración del nervio femoral?
Existen ciertos síntomas que nos avisan de alteraciones en los nervios, pero debe ser un especialista quien determine la existencia del problema en el nervio femoral. De igual manera te explicamos cuáles son los signos y síntomas de los que debes estar alerta, para que apenas sospeches vayas corriendo al médico:
¿Por qué son importantes las movilizaciones del nervio?
Los procesos patológicos además de afectar a las estructuras afectan al movimiento. Al estar todos los tejidos conectados, las tensiones que se generan durante el movimiento, ya sea estiramientos o por la fuerza generada en los músculos, se transmiten a todo el resto de la estructura y del cuerpo, por lo que todos los tejidos, incluso los nervios, necesitan tener la capacidad de soportar y acompañar al movimiento. Esta capacidad se ve comprometida por las enfermedades.
Al perder la capacidad de elongarse y deslizarse los nervios generan los síntomas que describimos arriba. Es por ello que se introducen las movilizaciones de los nervios, para que le sea devuelta su flexibilidad y no generen ningún síntoma.
Los ejercicios de movilización pueden realizarse en cualquier momento y lugar e incluso varias veces en el día, debido a que no es necesario ningún instrumento para su realización y son extremadamente sencillos. Solo hay que tener en cuenta que no se busca irritar al nervio, sino todo lo contrario. No hay excusa: hasta las personas con dolor crónico pueden realizarlos y tienen resultados excelentes.
Movilizaciones descritas en el vídeo
En el video te mostramos 3 maneras de movilizar el nervio femoral, aquí te explicamos cómo son las movilizaciones:
Movilización
La posición para comenzar es acostado de lado, ya que es la manera más cómoda para movilizar. Nos curvamos ligeramente hacia adelante y flexionamos la cabeza. Una vez allí intentamos llevar el talón a la nalga al mismo tiempo que llevamos la cabeza hacia atrás. Luego relajamos tanto la pierna como el cuello, llevándolos a la posición inicial.
Movilización
Esta vez nos acostamos boca abajo. Ponemos las manos a los lados del cuerpo y extendemos ligeramente el tronco. De nuevo allí intentamos llevar el talón a la nalga al mismo tiempo que llevamos la cabeza hacia atrás; luego relajamos tanto la pierna como el cuello, llevándolos a la posición inicial.
Movilización
Buscamos una superficie donde podamos sentarnos de manera que podamos dejar una pierna extendida y la otra pierna colgando por fuera de la superficie. En esta posición inclinamos es tronco y repetimos el procedimiento: intentamos llevar el talón a la nalga al mismo tiempo que llevamos la cabeza hacia atrás; luego relajamos tanto la pierna como el cuello, llevándolos a la posición inicial.
Es importante que recuerdes que siempre durante las movilizaciones aplicamos tensión al nervio, pero la tensión no debe desencadenar dolor, hormigueo o debilidad (cuando lo hace es porque se está irritando al nervio y debe de ser disminuída la tensión).
Tenemos otro contenido relacionado con el nervio femoral en nuestro portal de Fisioterapia Online que te puede servir y que te dejamos a continuación:
Flexibilización y movilización del nervio femoral.
Los estiramientos musculares y movilizaciones del nervio son de las herramientas más útiles efectivas y necesarias en cualquier tratamiento de fisioterapia relacionado con patologías periféricas. En este video te enseñamos cómo flexibilizar el nervio femoral.