Azúcares naturales y azúcares añadidos, ¿cómo distinguirlos?
Son muchos los alimentos que contienen azúcares naturales en su composición que son fuente de vida para nuestro organismo. Sin embargo, la industria alimentaria añade azúcares a sus productos para hacerlos más sabrosos. Esto en principio no tiene nada de negativo, siempre que no se abuse, claro está.
En la naturaleza encontramos frutas y verduras que son fuente de fructosa, por ejemplo. Por otro lado, las leches y los lácteos son fuente de lactosa. Así pues, prácticamente todos los alimentos contienen azúcares. Y en principio, consumidos con moderación, y si no tienes ninguna enfermedad que los rechace, no tendrás problema en tomarlos y que tu cuerpo los asimile.
El problema llega a través de otros productos como bebidas azucaradas y carbonatadas, snacks, golosinas y dulces, etc. Estos alimentos poseen una enorme cantidad de azúcares añadidos, muchos más de los que necesita nuestro organismo.
Así pues, las marcas no están obligadas por ley a marcar en su etiquetado cuánto azúcar añadido lleva cada producto salvo en algunos países como Estados Unidos. De esta forma, solo simbolizan la cantidad de azúcar, sin especificar si es añadida o natural.
Cómo actúan los azúcares añadidos y azúcares naturales en tu cuerpo
Visto que es muy complejo distinguir azúcares añadidos de naturales en los alimentos procesados, lo mejor será limitarlos, especialmente en ciertos productos.
Cuando consumidos azúcares en productos naturales, estos vienen acompañados de otros nutrientes que enriquecen sus beneficios en el organismo. Es le caso de las hortalizas, por ejemplo, que con los añadidos de la fibra y los hidratos complejos, no tienen gran índice glucémico, pero si son muy energéticas y nutritivas.