Disponer de una adecuada movilidad articular es fundamental para que nuestro cuerpo sea más funcional. El hecho de movernos requiere de la movilización del sistema músculo esquelético, de ahí la importancia de disponer de un cuerpo que se mueva de forma coordinada y fluida.
Se trata de la capacidad que poseen las articulaciones de desarrollar cierto grado de recorrido sin dañar las estructuras músculo-articulares implicadas.
Mantener un amplio rango de movimiento de nuestras articulaciones, es fundamental para nuestra salud, además, mejorará nuestro rendimiento deportivo y es esencial para prevenir la aparición de posibles lesiones o patologías.
Para ello, te describiremos ciertos movimientos para comprobar y evaluar el estado de tu movilidad articular según la articulación, podrás realizarlos tú mismo/a y así sabrás en qué estado se encuentra cada una de ellas.
Evaluación de la Movilidad de la cadera
Flexión de cadera tumbado:
Evaluaremos el estado de la musculatura isquiotibial.
Posición: realizaremos una flexión de cadera en posición tumbada, esto es: tumbado boca arriba, piernas extendidas y brazos pegados a tu cuerpo, eleva una pierna con la rodilla extendida hasta llegar a tu límite.

Según el ángulo de recorrido, el resultado será el siguiente:
Flexores de la cadera:
Con ello comprobaremos el estado de los músculos flexores de la cadera, el psoas y el recto anterior del cuádriceps. Estos músculos suelen mostrarse acortados, restando movilidad a la cadera, lo cual suele provocar molestias en la zona lumbar.
Posición: colócate en una superficie elevada, de forma que tus piernas se queden en el aire, lleva una de tus rodillas al pecho abrazándola.

La movilidad se evalúa según la posición de la rodilla que se queda extendida:
Evaluación de la Movilidad de la cintura escapular
Tocar con las manos atrás:
La cintura escapular está formada por la clavícula y la escápula. Con este test evaluaremos la movilidad de los músculos rotadores internos y externos del húmero.
Posición: en posición de pie, intentaremos tocar ambas manos por detrás de nuestro cuerpo.

La movilidad se evalúa según la distancia entre las manos:
Circunducciones de brazos:
Este test nos permitirá saber el grado de flexibilidad del músculo pectoral mayor. Suele encontrarse acortado, por lo que limita la rotación hacia atrás del brazo, produciendo una posición inadecuada dando lugar a la “chepa” dorsal.
Posición: agarrando una barra por los extremos, se trata de rotar hacia atrás y hacia delante, intentando mantener la barra siempre recta.

La movilidad se evalúa según la posición de los brazos:
Evaluación de la Movilidad de Tobillo
Test de cuclillas
Evaluaremos la capacidad de dorsoflexión del tobillo, así como la flexibilidad del tendón de del tríceps sural (formado por los gemelos y sóleo).
Posición: se trata de realizar una sentadilla profunda, es decir, en posición de pie con los pies separados a la altura de los hombros, flexionar las rodillas bajando la cadera hasta situarse en posición de cuclillas.

La movilidad se evaluará en función de la posición de los talones:
Con estos sencillos movimientos podrás comprobar tu estado de movilidad, en base a ello, si sueles padecer ciertos dolores, estos test pueden darte respuestas sobre el origen de los mismos.
Por supuesto la movilidad se puede trabajar y mejorar, como cualquier otra capacidad, pero es recomendable que un profesional del ejercicio, un entrenador personal cualificado, te evalúe de forma mucho más específica y pueda programar los ejercicios adecuados para mejorarla.