
– Masticar la comida es el primer paso de la digestión, la boca tiene una serie de glándulas salivales para producir la propia saliva, la cuál es necesaria para ayudar posteriormente a nuestro estómago a digerir los alimentos; por esto es importante masticar correctamente, ya que de esta forma estaremos realizando correctamente el primer paso de la digestión.
– Comer con mucha prisa no nos hace sólo masticar incorrectamente, sino que también implica que abramos excesivamente la boca al introducir los alimentos, esto nos provocará gases y a veces incluso dolores estomacales debido a la entrada excesiva de aire por cada toma que hagamos.
– Masticar mal los alimentos por comer excesivamente rápido hace que la digestión se haga más lenta y pesada, además esto favorece la típica sensación de adormecimiento que aparece tras comer.
– Evitamos la acumulación de gases: El hipo y los gases suelen presentarse más a menudo debido a la rapidez con la que se toman los alimentos, ya que junto con los alimentos puede llegar al organismo mayor cantidad de aire, comer rápido puede provocar un tipo de indigestión llamado reflujo gastroesofágico.
– Suele ingerirse menos cantidad de comida: Debido a que la sensación de saciedad suele tardar el mismo tiempo en aparecer aproximadamente, por tanto, si cuando llegue ese punto de sentirnos llenos hemos ingerido menos cantidad de alimentos, luego no vamos a tener la necesidad de seguir comiendo.
– Al contrario que como ocurre al comer muy rápido, al ingerir los alimentos lentamente favorecemos una digestión menos pesada.