Consejos prácticos para disminuir el consumo de sal y sodio

La sal, también conocida como cloruro de sodio, contiene un 40% de sodio y un 60% de cloruro. Le añade sabor a la comida y también se utiliza como conservante, aglutinante, y estabilizador.

El cuerpo humano necesita una pequeña cantidad de sodio (elemento principal que obtenemos de sal) para:



Conducir los impulsos nerviosos

Contraer y relajar los músculos

Mantener el equilibrio adecuado de agua y minerales.

Pero el exceso de sodio en la dieta puede conducir a:



Incrementar la presión arterial

Padecer de enfermedades del corazón

Sufrir un accidente cerebrovascular.

Cantidad diaria recomendada

Se recomienda limitar el consumo diario de sodio a:

1 cucharadita de sal (2.300 mg)




Sin embargo, casi el 70% de los adultos están en riesgo de desarrollar problemas de salud asociados con el consumo de sal, y la Asociación Americana del Corazón recomienda limitar su consumo diario de sodio a:

2/3 de cucharadita de sal (1.500 mg)




Sobre todo en las personas:



Mayores de 50 años

Que tienen presión arterial alta o ligeramente elevada ó

Que padecen diabetes

Consejos prácticos para disminuir el consumo de sal y sodio



Comer más alimentos frescos, que contienen menos sodio.

Reducir el uso de la sal al cocinar y dejar que cada comensal agregue la cantidad que desee en los platos individuales, como las ensaladas.

Sazonar con especias y hierbas aromáticas ayuda a reducir la adición de sal a los platos.

Cocinar los alimentos al vapor, al no haber un medio con el que el alimento entra en contacto, no hay cesión de sustancias y se conserva mejor el contenido natural del sodio del alimento.

La sal oculta de los alimentos elaborados es la más difícil de evitar. Conviene reducir la ingesta de productos procesados, y escoger los elaborados con menos sal o sodio (menos de 300 miligramos de sodio por porción).

Limita el consumo de los siguientes alimentos:
– Los curados como el jamón y la tocineta (bacon).
– Los encurtidos como las aceitunas y los pepinillos.
– Las salsas y condimentos como ketchup, mostaza, barbacoa, etc.; e incluso las versiones más bajas en sodio de salsa de soja o teriyaki.

No dudes en enjuagar alimentos enlatados como el atún o las alubias para eliminar buena parte del sodio que contienen.

Si comes en un restaurante o fuera de casa, es recomendable reducir el tamaño de sus porciones, puedes compartir un plato o simplemente pedir una ración pequeña.

La sal marina, por su sabor más fuerte, permite emplear menos cantidad para dar sabor a las comidas.

Sustituir la sal por una de bajo contenido en sodio, ya que aporta la mitad de sodio que la sal común.

Recuerda: Comer menos en restaurantes y cocinar más en tu casa.

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