Construye una buena autoeficacia: ponte a prueba
En la sociedad actual muchas personas creen tener una buena autoestima, fuerte y sólida, formada por las experiencias que van acumulando en el tiempo, las cuales son experiencias cargadas de aspectos enriquecedores. Sin embargo, en determinadas ocasiones, a la hora de enfrentar una situación dudan de su capacidad o valía personal, aunque dispongan de todos los recursos necesarios, es cuando hablamos de autoeficacia.
Dentro de los pilares que componen o forman la autoestima; la autoeficacia es uno de ellos. Cuando hablamos de este pilar nos referimos a la convicción y confianza a la hora de alcanzar resultados, conseguir metas u objetivos exitosamente.
Las personas con alta autoeficacia se proponen metas sólidas. Este tipo de personas son perseverantes y tenaces ante los imprevistos o problemas que puedan aparecer. En cambio, las personas con una baja autoeficacia creen que nos son capaces. Por lo tanto, este tipo de personas se adentran en un círculo vicioso en el que los retos personales serán mínimos y ante el primer problema u obstáculo lo acabarán dejando, conllevándole el que se sientan fracasados y generándoles estados de ansiedad y depresión.
Cada vez que nos expresamos estas palabras nos frenamos a nosotros mismos. Un ejemplo de ello es el siguiente:
Un atleta llevaba tiempo preparándose para una competición en la que estaba en juego una medalla de oro. El atleta estaba en plena preparación física y había llegado a la marca deseada. Pero, el día de la competición, mientras la estaba realizando le aparece en su mente la duda: ¿Seré capaz? Esta duda crece y se mantiene, su mente capta este mensaje y bloquea e inmoviliza los músculos de su cuerpo, por lo que finalmente el atleta no consigue llegar a la marca confirmando la duda “No soy capaz”, pero no porque no cuente con las habilidades o capacidades.
Cuando tenemos una visión negativa de nosotros mismos nuestra mente se alimenta de los recuerdos y solo nos aporta lo malo y no lo bueno. Si la autoeficacia es baja, los fracasos estarán más presentes en la memoria que los éxitos.
Por lo tanto, dedica tiempo a activar la memoria en positivo. De esta forma evocarás en tu mente información acerca de ti mismo que no estaba presente en tu memoria, como por ejemplo: actos de valentía, balance de los retos y objetivos conseguidos, cosas positivas que hiciste con tu vida. Escríbelos y de esta manera se mantendrán activos y presentes dándoles realmente el valor que tiene el haberlos conseguido.
Cuando presentamos una autoeficacia baja nos subestimamos y acomodamos las metas a la supuesta incapacidad que vemos en nosotros mismos. Por lo tanto, revisa las metas, se pueden estirar más y hacerse más exigentes y adecuadas a las verdaderas fortalezas que poseemos.
Y plantéate: ¿Tus metas actuales muestran confianza o desconfianza en ti mismo?
Para vibrar en la vida y guiar nuestra conducta hacia donde deseamos, cada día tenemos que marcarnos retos u objetivos. Una vida sin retos nos conducirá a la apatía, a la desgana y a la dejadez, dejaremos de vibrar y nos veremos a nosotros incapaces de conseguir nada de lo que queremos. En Psicólogos Málaga PsicoAbreu hay un equipo de profesionales especializados en el trabajo de la Autoeficacia, pilar fundamental para poseer una autoestima fuerte y sólida.