¿Es lo mismo pensar :no quiero hacer daño a nadie que no quiero que nadie se haga daño?

Cuando pensamos que no queremos hacer daño a alguien, intentamos poner todo de nuestra parte para que no suceda nada malo y eso nos da una sensación de control y por tanto de seguridad, pero cuando queremos que no le suceda nada a nadie, nos sentimos inseguros porque no podemos controlar lo que le pueda suceder al otro.
En el primer caso podemos ser proactivos y poner todas las barreras posibles para evitar un posible daño mientras que en el segundo solo podemos quedarnos esperando con ansiedad a que nada suceda.
Si sientes que te ves superada por estas situaciones y quieres ponerle remedio, no dudes en acudir a un profesional. Si quieres, llámame o mándame un Whatsapp al 627 523 724 y hablamos.