
La obesidad, el sobrepeso o la delgadez excesiva pueden acarrear problemas de salud serios. Estar en sobrepeso es tan peligroso como estar bajo peso. Por este motivo, es importante mantener nuestro peso ideal, es decir, el peso saludable que debemos tener de acuerdo a nuestra edad, sexo, actividad cotidiana, etc. Para calcularlo, podemos usar el Índice de Masa Corporal (IMC). Lo calculamos mediante la siguiente fórmula: peso (kg) / talla2 (m). Se usa la misma fórmula para hombres y mujeres. El Yoga puede ayudarnos a controlar el peso, pues, es un tipo de actividad física dulce. Se puede practicar a cualquier edad y combina la relajación mental con el bienestar corporal, llevándonos a un progresivo equilibrio cuerpo – mente.
El mantenimiento de un peso saludable es fundamental, pues, puede ser un factor de prevención para enfermedades cardíacas, anemia, diabetes, hipertensión, artrosis, etc y de control para colesterol, la presión arterial y el nivel de glucosa en la sangre.
Antes de adentrarnos en el argumento específico, es útil señalar que: Para mantener el peso ideal, las calorías que se ingieren deben ser equivalentes a la energía que se consumen. 
Si bien es cierto que, a través del Yoga podemos controlar la ansiedad y regular la ingesta excesiva de alimentos, la sola practica de esta disciplina no hace todo. Es importante evitar las dietas extremas y los atracones, elegir alimentos bajos en grasas y azúcares, comer porciones ricas en variedad de vitaminas, beber agua, ser físicamente activo y consumir calorías extras, si fuera necesario, siguiendo las indicaciones de un nutricionista
Yoga y alimentación cotidiana
La práctica regular y constante del yoga no sólo comporta una mejora a nivel físico sino que da muchos beneficios a nivel mental y emocional. A través de la meditación, las posturas y la respiración, nos conectamos con nosotros mismos y hacemos conscientes malos hábitos que están arraigados en nuestra vida cotidiana.
Los cambios que propone el Yoga son paulatinos. Los cambios exagerados y repentinos suelen no ser saludables y, en general, no son duraderos.
Las posturas y la respiración.
Esta rutina está pensada para cualquier persona. Los delgados, encontrarán beneficios en el aumento de circulación sanguínea y en la renovación epidérmica. A las personas con sobrepeso, les ayuda a quemar calorías y a destruir las moléculas de grasa.
Comencemos por la respiración.
Aquí algunas prácticas. Deben ser realizadas en un lugar silencioso y tranquilo, con los ojos cerrados y sentados.


Es hora de movernos…aquí algunas Asanas o posturas.
Las posturas de yoga ayudan a regular el ritmo respiratorio. Al ser la respiración más consciente y profunda, la mente se calma y se mejora el funcionamiento de glándulas y órganos.
Sentarse con las piernas extendidas. Cruzar las piernas manteniendo siempre la columna recta. Cuanto más cercanas están las rodillas del suelo, más recta la columna. Abrir el pecho y relajar los hombros. Acercar la barbilla al pecho para que las vértebras cervicales se estiren. Tomarse con las manos de los tobillos, inhalar abriendo el pecho y exhalar arqueando la espalda hacía atrás. Si se hace con ojos cerrados se puede sentir una ligera sensación de mareo. Repetir diez veces. Descansar por algunos instanstes, conservando la postura y apoyando las manos en las rodillas.
Si se encuentran dificultades para mantener la posturas, se puede optar por realizarla en una silla con buen espaldar. Es necesario que la espalda esté lo más recta posible y que los pies estén apoyados en el suelo. En algunos casos, como la tendencia es relajar la espalda y encorvarla, es recomendable utilizar como soporte un almohadón firme que puede ubicarse detrás de la espalda, debajo de los glúteos o debajo de los pies para corregir la postura y mantener la columna vertebral recta.



Otros ejemplos.

La Meditación. La atención plena para una alimentación consciente y saludable.
El peso corporal está relacionado con el estado de nuestra mente. Una mente serena y una actitud consciente ante nuestros hábitos alimentarios pueden ser el comienzo para llevar a mantener nuestro peso ideal.
Tres actitudes recomendables para realizar luego de la práctica física del yoga.
Repasar los hábitos alimentarios mentalmente: ¿Qué como?, ¿Respeto un horario fijo?, ¿Cuánto tiempo dedico a alimentarme?, ¿Cocino?, ¿Cambia la cantidad de alimentos que ingiero cuando estoy cansado o estresado?, ¿Como muy rápido?, ¿Como cuando no tengo hambre? ¿Salto comidas?, etc.
Pensar cómo nacieron estos hábitos poco saludables ( cuando era pequeño, desde que vivo solo, desde que como delante del televisor) y cuáles está dispuesto realmente a sustituir.
Tomar la decisión de reemplazar un vicio concreto en mi alimentación con una acción saludable: beber agua en lugar de bebidas azucaradas, no comer delante del ordenador, etc.
Visualizarnos practicando el nuevo hábito.
Últimas recomendaciones.
Si un día no lo logras, no te preocupes…sé tolerante contigo mismo. ¡Puedes hacerlo!
https://www.fisioterapia-online.com/articulos/como-retrasar-la-fatiga-traves-de-la-alimentacion-parte-1
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