Ermitaño por imposición
Para más inri, los tiempos de médicos y pruebas van a un ritmo distinto que el de tu propio reloj, que parece querer apresurarse y es así como fácilmente vuelves a sentirte vulnerable, sin las riendas y el control de tu futuro.
La incertidumbre, el nerviosismo, la impotencia ante la situación que se genera puede hacerte ver el escenario en el que te encuentras. Puedes sentir incluso la soledad más extrema y aprender a enfrentarte solo al gigante de tus miedos otra vez. Puedes incluso ponerte unas gafas que te confronten con la realidad, habrá personas que te sorprendan para lo bueno y para lo malo. Definitivamente te pone en tu sitio por muy doloroso que sea.
¿Y ahora qué hago?
Ahora que escribo esto, estoy inmerso en todo el proceso y ha habido momentos de mirar al frente y no ver nada claro. Lo paradójico de la vida es que te puedes quejar un instante, pero al rato tienes que hacer un “stop” para recordarte que aún puede apretar más y que hay personas que esa misma situación puede parecerles hasta liviana. No te sorprendas si surge en tu cabeza la pregunta de por qué sufrimos o qué sentido tiene todo en la vida. Quién sabe, quizás dentro de unos cuantos cientos de años, seamos capaces de remar juntos para un fin común y también capaces de comprender un poquito más todo este misterio que nos envuelve..
La cuestión es, que llegado el momento cuando comienzas a aceptar lo que has andado y lo que te queda por recorrer, lo mejor es ponerte un plan de trabajo para aprovechar el tiempo y parar la mente. Por ello y por si sirve de algo, comencé a hacerme un listado de las cosas que siempre quería hacer y no podía por falta de tiempo, en mi caso y por mi situación, serían aquellas que no precisaran de muchas movilidad. A modo de tormenta de ideas por si te encuentras en una situación similar, dejo alguna de las tareas que me he pautado; ya os contaré cual fue el resultado final.
Las tareas del convaleciente
Define la RAE la palabra Resiliencia como la “Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos”. Una crisis puede hacerte replantearte muchas cosas, es duro, pero puedes salir fortalecido en muchos aspectos que probablemente sólo se vean con el paso del tiempo. A veces incluso, es mejor no intentar comprender demasiado… Suerte compañer@, que arribes a buen puerto.
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