Has empezado a correr, y aunque al principio casi es suficiente con llevar un pie delante del otro, cuando ya vas cogiendo un poco más de práctica y de fondo, tienes que cuidar la posición en la que corres. Así que hoy te voy a explicar cuál es la postura correcta al correr.
Aprender a correr de la manera correcta es fundamental para que la experiencia sea más agradable, nos sintamos más cómodos corriendo, pero sobre todo es importante para no lesionarnos.
Aunque no seamos conscientes la mayoría de las personas tenemos algún pequeño defectillo que entorpecen nuestras carreras, y en el mejor de los casos nos harán correr más lentos. Pero esos defectillos también nos pueden estar forzando posturas que acabarán en lesiones.
¿Las buenas noticias? Esos errores se pueden corregir prestando un poco de atención a la postura que llevamos al correr.
¿Cuál es la postura correcta al correr?
No te asustes, el core es una palabra que se ha puesto muy de moda, pero no es otra cosa que la parte central del cuerpo. El core es lo que nos hace mantenernos estables y tiene mucha importancia para que lleves la postura correcta al correr.
Al correr debemos llevar la espalda recta y los abdominales un poquito tensos. No se trata de ir apretando los abdominales con todas nuestras fuerzas, solo un poquito.
Los Pies:
Los pies son otra de las claves de una buena carrera y sin lesiones.
Si no quieres lesionarte tienes que aterrizar suavemente. Así que si oyes a tus pies golpear el suelo es que aterrizas muy fuerte, y ese exceso de fuerza es reabsorbido por tu cuerpo.
Para tener un aterrizaje suave intenta no saltar muy alto en cada zancada y pisa suave.
Otra cosa importante es que intentes pisar con toda la planta en lugar de aterrizar directamente sobre los talones, así también amortiguarás el impacto contra el suelo.
Un error frecuente es intentar avanzar los pies en cada zancada, pero el pie debe tocar el suelo por debajo de tu centro de gravedad. Si pisas más adelante te estarás frenando y si lo haces por detrás puedes acabar en el suelo porque te desequilibras.
Ya sé que son muchas cosas a tener en cuenta, y si intentamos corregir todos estos puntos a la vez podemos parecer unos patos. Así que si tienes varios errores que corregir, detecta el primero y ponte manos a la obra. Cuando lo hayas dominado vete a por el segundo. Aunque seguramente te sorprendas y al corregir un fallo los demás se corrigen solos
Seguro que pronto y sin darte cuenta estarás llevando la postura correcta al correr.
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