
Con el estrés y las prisas del día a día cada vez comemos peor.
Seguramente más de un día os decidís a comer comida basura por falta de tiempo, por el estrés del trabajo, porque no os apetece cocinar o porque os apetece ese tipo de comida. Aunque lo sabemos, no somos realmente conscientes de que con una mala alimentación aparecen las carencias de vitaminas y nuestro cuerpo lo nota y enferma.
Recordad, no debéis tomar suplementos sin antes consultarlo con un especialista. Los suplementos o los productos naturales pueden ayudar a mejorar el estado de salud pero si no se toman como es debido o cuando sea necesario también pueden ser perjudiciales.
Y aprovecho para recordar también que natural no significa inofensivo. Si tiráis unos años atrás podréis ver que se usaban productos naturales (venenos) para “matar a la competencia” en la Antigua Roma. Para aquellos a los que les pique el gusanillo de esta oscura época de la vida, os recomiendo leer el artículo El veneno en la Antigua Roma: Una arma secreta para aniquilar adversarios, de Víctor Bertrán.
Aunque los venenos se han usado en realidad en muchas ocasiones a lo largo de la vida, no les metamos toda la culpa a los romanos de la Antigua Roma… en este artículo del blog de Arquehistoria tenéis diez casos de personajes muy famosos a los que se les arrebató la vida con veneno: 10 Famosos personajes de la Historia víctimas del veneno.
Bueno, que me enrollo y me voy de tema. Sigamos con las señales que nos indicarán que nos faltan ciertas vitaminas. Hay muchas pero os dejo las 5 más habituales, las que suelen ocurrir más a menudo.
1. Grietas en las comisuras de la boca.
Deficiencia: hierro, zinc, y vitaminas del grupo B como la niacina (B3), riboflavina (B2), y B12.
“Es común que si eres vegetariano no recibas suficiente hierro, zinc y vitamina B12”, dijo la Dra. Blum, autora del libro El plan de recuperación del Sistema Inmunológico.
También ocurre si seguimos haciendo una dieta pobre en proteínas esenciales.
Qué podemos hacer: Comer más salmón, atún, huevo, ostras, almejas, tomates secos, acelgas, pasta de sésamo, maní y legumbres como las lentejas.
Un apunte a tener en cuenta es que la absorción de hierro se ve reforzada por la vitamina C, por lo que estos alimentos se combinan con verduras como el brócoli, pimiento rojo, col y coliflor.
Es como cuando nos dicen que debemos tomar suplementos de hierro porque tenemos anemia o por déficit de este mineral. Pese a que se aconseje tomarlo en ayunas se dice que se acompañe de un jugo de naranja.
¿Sabéis el porqué de esta contradicción?
Veamos si os lo aclaro…
– Se aconseja tomar el hierro en ayunas porque se absorbe mejor, el problema es que hay personas a las que les provoca diarrea, colicos o náuseas.
– Si lo toman con algún alimento se evitan estos efectos adversos, eso sí, debe ser un alimento rico en vitamina C. NUNCA leche o alimentos con calcio, verduras crudas, alimentos con fibra o con cafeína. La vitamina C hace que se absorba mejor y que no provoque los efectos adversos que os he dicho antes.
– Por lo tanto, se puede tomar sólo si no os produce ningún efecto adverso, y en caso que sí aparezcan lo acompañáis de un zumo de naranja o una pieza de naranja y ya habréis solucionado el problema.
Ah, en caso de tomar antiácidos o querer beber leche o alguno de los alimentos que NO SE DEBEN COMER con los suplementos de hierro, deberéis dejar pasar al menos un par de horas entre el suplemento y el alimento o antiácido en cuestión.
Por lo general se pueden recuperar los valores de hierro normales en un par de meses, aunque se suele alargar la toma de suplementos o medio año o un año para generar reservas. Esto dependerá de lo que diga el médico, y no debe superarse nunca la dosis que se establezca según cada caso porque sería perjudicial.
También es recomendable tomar suplementos de vitamina B, por ejemplo el de la casa Lamberts que se toma sólo un comprimido al día y eso hace que sea práctico y que provoque menos descuidos de toma. Aunque hay infinidad en el mercado.
2. Erupción cutánea roja en la cara (a veces en otros lugares del cuerpo) y pérdida del cabello.
Por ejemplo, sabemos que la falta de Zinc en el organismo produce caída de cabello, dificulta la cicatrización de las heridas, aparecen hematomas al menor golpe, la piel se presenta reseca y con erupciones frecuentes… Por lo tanto, si el cuerpo necesita este mineral seguramente presente varios de estos síntomas.
También está la deficiencia de la Biotina (B7), conocida como la vitamina del pelo. El cuerpo está preparado para almacenar las vitaminas liposolubles (A, D, E, K), pero no las hidrosolubles como las vitaminas del grupo B.
Os dejo este vídeo en el que se explica qué son las vitaminas, así podréis diferenciar entre vitaminas hidrosolubles y liposolubles y además veréis las principales fuentes de las vitaminas, es decir, dónde las podremos encontrar:
A los amantes de los huevos crudos, como por ejemplos los fanáticos de los gimnasios y de tener el cuerpo “perfecto” repleto de músculos, que comen huevos crudos a todas horas les doy un consejo: comer huevos crudos os hace vulnerables, debido a una proteína que está presente en los huevos crudos llamada avidina y que inhibe la capacidad del cuerpo para absorber la biotina. Quizás por eso hayáis notado que se os cae el pelo más que antes y que ha perdido fuerza y vitalidad.
4. Hormigueo, cosquilleo y adormecimiento de las manos, los pies o de otros lugares del cuerpo.
Deficiencia: vitaminas del complejo B como ácido fólico (B9), B6 y B12.
“Es un problema directamente relacionado con los nervios periféricos y que terminan en la piel”, dice Blum, señalando que estos síntomas pueden venir combinados con ansiedad, depresión, anemia, fatiga y desequilibrios hormonales.
Qué podemos hacer: Comer espinacas, espárragos, remolachas, frijoles (pinto, negro, judías, habas), huevos, pulpo, mejillones, almejas, ostras.
5. Calambres musculares en forma de dolores punzantes en los pies, pantorrillas, arcos de los pies, y en las partes posteriores de las piernas.