REHABILITACIÓN paciente con ACV: consejos y ejercicios

Lo ideal es que cuentes con 2 almohadas, una para el miembro superior (brazos) y otra para los miembros inferiores (piernas).
Para el posicionamiento ideal de los brazos necesitas tener una almohada para apoyar el miembro que está libre, coloca el brazo sobre la almohada en un ángulo entre 45 a 90 grados de flexión del hombro, es importante recordar que el hombro debe quedar inclinado unos pocos centímetros hacia adelante del cuerpo.
Para las piernas, coloca de igual manera una almohada por delante del paciente, la pierna libre que debe estar flexionada con un ángulo de 90 grados en todas las articulaciones debe de estar apoyada sobre la almohada. La pierna que está en contacto con la cama debe ir completamente recta.
Una recomendación es que siempre te coloques del lado afecto, pide la ayuda del paciente en cada movimiento, así mantendrá su cerebro enviando información para activar ese lado.
Quita todas las almohadas, asegúrate que la cama este completamente estable.
Lleva al paciente lo más cerca que puedas de tu cuerpo; esto te dará mayor estabilidad al momento de moverlo, coloca al paciente justo al borde lateral de la cama. Una vez allí, debes sacar sus piernas por fuera de la cama, estas deben de estar flexionadas a nivel de la rodilla para que las mantenga colgando.
Con una mano llega a la espalda del paciente pasando por debajo de su cuello, la otra colócala debajo de su axila y pídele que te agarre la espalda.
La movilización no consiste en tirar hacia arriba del tronco del paciente, sino en desplazar su parte superior mientras las piernas llegan a contacto con el suelo.
Con todas estas recomendaciones vas a lograr realizar la transferencia de tumbado a sentado en cualquier paciente con ACV sin contratiempos.
Asimismo, evitarás lesiones tanto del paciente, como tuyas.
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