Muchos preguntan los detalles sobre el cultivo de la semilla de alfalfa en diversos ambientes, ya sea en campos abiertos como en casa. Sobre esto y más te estaremos dando todos los detalles. Antes recordarte que puedes encontrar más sobre los Beneficios de la Alfalfa.
El cultivo de la semilla alfalfa es muy fácil de hacer, pues tolera una gran variedad de condiciones ambientales; sin embargo, el incremento de las temperaturas por encima de los 38°C resulta muy perjudicial para la planta. Es un cultivo capaz de aguantar incluso temporadas de sequía pues no requiere de mucha humedad. Otro aspecto importante en lo que se refiere a la condiciones climáticas para sembrar alfalfa es que requiere de luz solar directa para su crecimiento.
La semilla germina a una temperatura de 2 a 3°C, pero el incremento de la misma hasta alcanzar los 28 a 30 ° C acelera el proceso de germinación. Siendo la temperatura recomendada para la producción forrajera de 15 º C. Desarrollándose muy bien en las variaciones de entre los 18 a 28 º C.
En cuanto al terreno para cultivar alfalfa y las condiciones del mismo podemos decirte que esta planta prefiere suelos profundos y que sean bien drenados, pese a esto, tiene la capacidad de crecer en una amplia variedad de suelos. Otro punto importante en lo que se refiere a como sembrar alfalfa es el pH del suelo, el cual debe estar entre los 6.8 y 7.5 como valores ideales.
Es importante limpiar el terreno a utilizar en el cultivo de la alfalfa de las malas hierbas y cualquier resto de anteriores cultivos, todo desde la raíz para evitar que crezcan nuevamente. De esta manera, se garantiza que la planta reciba la cantidad necesaria de nutrientes para su óptimo desarrollo.
El arado de la tierra antes de plantar la alfalfa también es importante pues permite suavizar el suelo y remover todo lo que impida el correcto crecimiento de la misma. Luego se debe realizar de 2 a 3 gradeos para nivelar el terreno y evitar el encharcamiento. Se debe enriquecer con calcio el terreno.
También resulta sumamente importante realizar las pruebas necesarias al suelo para revisar los niveles de manganeso y aluminio para reducirse de ser necesario. En cuanto a los niveles de fósforo y potasio deben ser altos; caso contrario, debes aplicar un abono rico en estos minerales.

Para el cultivo de la alfalfa en el campo se requiere primeramente tener ciertos conocimientos sobre la misma. Las preguntas que siguen a continuación y sus respuestas te ayudarán a conocer los aspectos más importantes para la siembra de alfalfa de la mejor manera y obtener de las misma los mejores rendimientos.
Hacer germinar las semillas de alfalfa no suele ser un proceso muy complejo, bastaría con remojarlas durante un período que puede llegar a ser un poco más o menos de 1 semana. Manteniéndolas a una temperatura favorable y donde no reciban mucha luz.
La siembra de la alfalfa es mucho más sencilla de lo que parece, aquí podrás encontrar en un simple paso a paso una manera sencilla de hacerlo.
Lo primero que haremos será seleccionar el terreno donde plantaremos nuestro cultivo de alfalfa. Luego se tendrán que quitar todas las impurezas, hierbas y maleza del entorno que puedan afectar la plantación. Para hacer esto nos podremos apoyar en implementos mecanizados que penetren en el suelo siempre sin superar los 10 cm de profundidad y podremos entonces retirar con la mano impurezas y raíces de cultivos anteriores.
Para dar condiciones al suelo lo primero será humedecer la tierra y a continuación dedicaremos un tiempo para ararla. Para ello es necesario que removamos toda la superficie quitando piedras e impurezas del suelo. De esta forma estaremos mejorando también el drenaje del mismo pues los charcos de agua en el suelo pueden ahogar las raíces y matar las plantas o tener plantas enfermas.
Debemos dedicar mucho tiempo al suelo para conseguir todos los nutrientes necesarios a nuestra planta. Por ello, al revisar los niveles de fósforo y potasio estos deben ser altos, sino debemos alimentar el suelo con fertilizantes ricos en estos minerales.
La profundidad recomendada de siembra para las semillas de alfalfa es de 3 centímetros, aunque que todo dependerá del espesor y dureza de este. Las iremos esparciendo a una distancia considerable dejando espacio para su crecimiento. Al mismo tiempo crearemos surcos con un metro de distancia entre filas, esto principalmente para continuar sembrando las semillas de alfalfa. Luego, se cubren estas semillas con unas pequeñas capa de tierra.
El tiempo que debemos esperar para dejar crecer nuestras plantas será de 7 días para notar que las semillas empiezan a germinar. Después, deberemos esperar 70 días para la primera cosecha, manteniendo la planta limpia de tallos y hojas secas.
Una segadora de alfalfa es una máquina agrícola que se utiliza para cortar la misma que luego será destina como forraje verde. Las segadoras usadas en sus inicios constaban de una barra de corte compuesta por una cuchilla con movimiento alternativo, un molinete que empuja la mies contra la barra de corte y una plataforma sobre la que caía la mies cortada.
Estas máquinas fueron en su momento un enorme adelanto en la mecanización de la siega de los cereales, permitiendo su cultivo en gran escala. Estas maquinas se fueron perfeccionando desde que surgió la primera segadora en los años 1800 y que era tirada por 2 caballos hasta llegar a las modernas maquinas segadoras que tenemos hoy en día. Aparte de las segadoras con barra de corte hay otros tipos que cortan mediante cuchillas rotativas que giran alrededor de un eje vertical.
Estas máquinas también se denominan cortadoras rotativas, cortadoras giratorias. Cuentan con hasta cuatro cuchillas que cubren aproximadamente 3 o 3,5 metros de ancho de corte. Los ejes giratorios son accionados mediante la toma de potencia del tractor. Las segadoras de barra de corte efectúan un corte más limpio y dañan menos tanto el material cortado como el que queda en el campo.
Las rotativas cortan por impacto mediante una cuchilla que gira a gran velocidad, que desgarra la planta y puede llegar a cortarla en varias partes. Esta característica es útil cuando se busca la trituración de la vegetación espontánea o de residuos de cultivos, la eliminación de malezas y tareas similares. Sin perjuicio de ello, las segadoras rotativas también se utilizan en la producción de heno y en el corte de césped.

Si queremos cultivar plantas alfalfa nuestra vivienda o en un jardín debemos tener en cuenta lo siguiente:
Recuerda que puedes cultivarla en casa, mucho más si la deseas usar para realizar una dieta para bajar de peso.
Para hacer un germinador casero para semillas de alfalfa necesitaremos los siguientes elementos:
Con todos estos elementos garantizados ya podremos proceder a confeccionar nuestro germinador casero de alfalfa
El cultivo de forrajes hidropónicos supone algunas ventajas y el caso de la alfalfa no son menos. Este tipo de cultivo sirve para alimentar todo tipo de animales, vacas, caballos, conejos, cerdos, gallinas, chivos y demás. El costo para su obtención es muy bajo en cambio su valor nutritivo es muy alto y además puede ser producido todo el año. Para lograr este tipo de cultivos no se requieren recursos muy complicados.
Materiales:
Paso a Paso:
Este proceso de obtención de alfalfa de manera hidropónica fue explicado para un embase pequeño pero la metodología es el misma para el caso de embases un poco más grandes como es el caso de las bandejas de plástico que a veces se utilizan para realizar este tipo de cultivos.
La alfalfa es muy conocida por su capacidad alimenticia pero no solo con este fin puede ser utilizada. En la agricultura suele utilizarse la alfalfa para aportar nitrógeno a suelos que carezcan del mismo. Luego al rotar los cultivos el que le siga a la alfalfa podrá beneficiarse del nitrógeno que la misma fijo al suelo sin la necesidad de utilizar compuestos químicos artificiales para tal propósito.
La alfalfa tiene también algunos usos medicinales muy importantes como los que a continuación te relacionaremos:

La alfalfa es muy utilizada para la alimentación de conejos. Para ello puede ser utilizada fresca o deshidratada. En la elaboración de los piensos para conejos se pueden establecer fórmulas de hasta un 40 % de alfalfa.
Hay incluso quienes le establecen la alimentación solo a base de alfalfa deshidratada. El uso de esta planta en la alimentación canícula supone una serie de beneficios para estos animales como que evita el desgaste en los dientes de conejos jóvenes por su elevado contenido de calcio y proteínas.
Debido a estos mismos compuestos también favorece el crecimiento y desarrollo de huesos, músculos y articulaciones de ejemplares jóvenes. Los conejos son animales de una digestión muy sensible y como ya sabemos la alfalfa contiene elevados niveles de fibra y esta es sumamente importante cuando se trata de prevenir afecciones de este tipo de afecciones.
La densidad de siembra recomendada es de 10 a 12 kg de semilla por hectárea, la que deberá ser depositada a una profundidad no mayor a 2 cm.
En promedio, se tarda unos 5 días después de la siembra para obtener brotes maduros y de buen tamaño aunque en ocasiones puede llegar incluso a los 7 días.
El crecimiento de una planta de alfalfa desde su plantación hasta que está lista para ser cortada es de 60 a 65 días.
El precio de una tonelada de alfalfa es variable pero oscila entre los 160 y 180 euros si es en ramas en el caso de la alfalfa deshidratada entonces la oscilación es un poco más elevada entre los 180 y 220 euros.
La alfalfa puede ser sembrada en cualquier época del año, pero es recomendable establecerla en el otoño e invierno, es decir, del 15 de octubre al 15 de febrero. En este período los problemas por maleza se reducen, debido a la presencia de temperaturas bajas.
Las mejores semillas de alfalfa para su germinación son aquellas que no provienen de cultivos tratados con productos químicos tóxicos.
La alfalfa es un cultivo que requiere de poco nitrógeno debido a que más bien aporta niveles considerables del mismo al suelo , en cambio requiere de fosforo y potasio para un buen desarrollo por lo que si va a aplicar abonos químico la mejor opción sería el NPK que no es más que la combinación de nitrógeno, fósforo y potasio.
Fuera de la estación estival (primavera y otoño), como consecuencia de días más cortos, la alfalfa suele no florecer. También suele ocurrir que ante un stress severo, ante una sequía por ejemplo, la planta puede anticipar la floración. En condiciones normales suele florecer entre los 45 y 55 días.
La alfalfa puede cortarse 5 o 6 veces por año para obtener un rendimiento óptimo del cultivo y normalmente se extiende su cultivo entre 2 y 6 años.
Existen muchas variedades buenas de alfalfa aunque sin dudas la mejor de todas resultan las del tipo WL, teniendo en la WL 903 HQ su mejor exponente debido a las siguientes características:
Referencias externas sobre la semilla de alfalfa y su cultivo