
La depilación definitiva (permanente), es un tratamiento con fines estéticos que se realiza con el fin de destruir los folículos pilosos de algunas zonas del cuerpo, y así evitar que se produzca más vello.
Existen procesos de depilación temporal cuyos efectos duran poco tiempo (días o semanas) y que deben ser repetidos una y otra vez, tal es el caso del afeitado, la depilación con cera y las cremas depilatorias.
Por su parte, métodos como la electrólisis, luz intensa pulsada y láser prometen producir resultados más duraderos y definitivos.
Hablemos de luz intensa pulsada y láser
Utilizando aparatología estética, los tratamientos para depilación definitiva constan de la aplicación de energía, la cual penetra al folículo piloso a través de ciertos receptores de melanina que éstos poseen, llega a la raíz y la destruye por calor a aproximadamente 70°C (fototermólisis selectiva).
El vello tiene un ciclo de crecimiento compuesto por tres fases: anágena, donde el vello empieza a crecer, catágena y telógena, donde el vello finalmente se cae. La fotodepilación sólo elimina los que se encuentran en la fase anágena.
Es por éste motivo que los tratamientos para depilación definitiva con láser y luz intensa pulsada requieren de varias sesiones (entre 4 y 8 sesiones en promedio), ya que hay que esperar que todos los vellos de la zona pasen por ésta fase.
En la fase anágena de vello, el bulbo está engrosado por lo que la absorción de la luz es alta y se puede destruir el folículo piloso.
Tipos de luz para fotodepilación
Existen dos tipos de luz para el tratamiento de la depilación definitiva, láser y luz intensa pulsada (IPL).
El láser se ha vuelto más popular debido a que ha tenido una evolución tecnológica mucho más rápida que la IPL, sin embargo, ésta última también tiene ventajas que en algunos casos nos haría elegir sin dudar.
Los sistemas de láser y fuentes de luz pulsada intensa para realizar un tratamiento efectivo, deben emitir una longitud de onda en un rango definido como “ventana óptica de fotodepilación” que va entre 600 y 1200 nm.
Láser:
Se refiere a los equipos que generan un tipo concreto de radiación electromagnética, la luz láser. Se aplica una luz de un sólo color (monocromático) para ser absorbido por la melanina.
Las partículas que componen su haz van en una sóla dirección y con una sola longitud de onda, lo que hace que el láser sea puntual y preciso.
Tipos de láser
Luz intensa pulsada
Indicaciones
El tratamiento debe ser aplicado por un especialista con conocimiento científico de la piel y tipos de luz, para minimizar los riesgos de posibles complicaciones, sin embargo existen algunas leves que deberías conocer para no asustarte si llegaras a presentarla.
Es importante con éstos tratamientos que conozcas los riesgos y entiendas que son poco frecuentes y revierten espontáneamente al poco tiempo, así no te asustaras.
Electrólisis:
Es otra técnica de depilación definitiva que consiste en introducir una aguja muy fina por debajo de la piel hasta llegar al folículo piloso, aplicando una corriente que destruirá la raíz del vello.
Es un tratamiento poco popular, ya que produce más dolor que otras técnicas, además de que se trata vello por vello haciéndolo un tratamiento largo y costoso.
La depilación eléctrica definitiva actúa en cualquier tipo de vello, incluso canas y rojizos.
¿Para quién está indicado?
Ahora que conoces cómo funcionan y cuáles son las diferencias entre las diversas opciones de tratamiento para depilación definitiva, puedes contactar un especialista y entre los dos decidir cuál es la mejor opción en tu caso particular.
Elizabeth Urbina