Embarazo y deporte no está reñido, pero siempre hay que preguntar a tu médico y adaptarse cada ejercicio a la salud de la embarazada.
Si ya practicabas deporte podrás seguir haciéndolo con precaución y siempre que sea de bajo impacto para no sufrir ningún riesgo. Sin duda el segundo trimestre es el mejor momento para seguir con tu rutina deportiva, ya que en primero siempre hay más riesgo de aborto y en el último trimestre te sentirás más pesada y cansada.
¿En qué situaciones no practicar deporte?
Ejercicios seguros en el embarazo:
Son deportes de bajo impacto que puede realizar todo tipo de personas, de poco esfuerzo y con riesgo nulo de accidentes.
Deportes de riesgo:
Son los deportes con nivel de exigencia física y con alta probabilidad de sufrir alguna lesión que ponga en riesgo la salud de la embarazada y del bebé.
Deportes intensos, de tipo aeróbico como correr, montar en bicicleta (ya sea de relax o tipo spinning), steep, levantamiento de pesas, abdominales.
Deportes de traumatismo: son deportes de contacto donde hay riesgo de caídas y golpes como baloncesto, balonmano, fútbol, jugar al tenis, judo, boxeo…
Deportes de alto riesgo de caída o accidente: esquiar, alpinismo, surf, parapente, paracaidismo, escalada y patinaje.
Deportes de agua como submarinismo, ya que puede afectar al desarrollo del bebé la utilización de dióxido de carbono.
¿Cuáles son los beneficios?
La práctica deportiva en la mujer embarazada aumenta el bienestar psicológico y físico, aumenta la seguridad emocional, autoestima y se refuerza la musculatura pélvica.
Disminuye las molestias del embarazo: fatiga, estrés, insomnio, dolor lumbar, calambres.
El ejercicio te mantendrá activa y con más energía, por tanto mejora la circulación sanguínea, resistencia y capacidad pulmonar, favorece el tránsito intestinal y aumenta las defensas inmunológicas.
Además que previene el exceso de peso en el embarazo y favorece el parto también hay beneficios para el feto ya que reduce la tasa de grasa corporal del recién nacido y aumenta la salud del sistema cardiovascular.
Y para ponerte en marcha, unas recomendaciones:
Síntomas de alerta:
Durante el ejercicio es normal que estés cansada, pero si notas cualquiera de los siguientes síntomas interrumpe el ejercicio y consulta con el médico.
Ejercicio y contracciones.
Como síntoma personal puedo decir que en el último trimestre ya me costaba hacer ejercicio, en mi caso andar, porque tenía contracciones. No está demostrado que el ejercicio desate las contracciones uterinas, pero si aumenta la concentración de las hormonas en la sangre y estimulan el útero. Si te pasa lo único que debes hacer es descansar y si te quedan ganas volver a la práctica. Y atenta si son muy seguidas porque según el estado de gestación podrías tener un parto prematuro.






