En los últimos años, se ha desarrollado una importante campaña contra uno de los alimentos básicos, consumidos por el hombre desde hace más de 8.000 años, la leche de vaca. En esta época en la que vivimos tan mediatizada, damos mucha importancia a lo que escuchamos en los medios, sin plantearnos si quiera la verdad de lo que oímos, y quién está detrás de las campañas de desinformación que se hacen.
La industria de los alimentos ecológicos, herbolarios etc, ha sufrido un importante avance estos años, debido al aumento de la conciencia de la salud. Y esta situación ha sido aprovechada y favorecida por ellos, para poder introducir en el mercado sus propios productos, como las mal llamadas leches vegetales, como la de soja, avena, almendra y arroz.

Se han encargado de desprestigiar la leche, pero lo que no nos cuentan, es que leches como la de soja han sido prohibidas en varios países de Sudamérica, donde su consumo estaba muy generalizado en los niños, debido a los efectos negativos que sobre la población infantil estaban provocando, como menarquias tempranas en las niñas o el desarrollo de ginecomastia en los niños, debido a su contenido en fitoestrógenos.
Los mitos de la leche.
De la leche se dicen muchas cosas negativas. Vamos a analizarlas una por una, para ver qué dicen de verdadero.
La población adulta no tolera la leche:
Como todos los alimentos, la leche puede no ser tolerada por un determinado grupo poblacional, pero tenemos que diferenciar entre la Alergia a la proteína a la leche de vaca y la Intolerancia a la lactosa.
El hombre es el único animal que bebe leche.
Esta es una afirmación que no podemos rebatir, pero también es verdad que el hombre es el único animal que cocina su comida, bebe alcohol, fuma, y se ha inventado muchos aparatos para desplazarse, ver la TV y un largo etcétera. Los hombres somos los animales más inteligentes de la Tierra, y por eso hacemos cosas que ningún ser vivo hace, con lo que no lo veo como un argumento plausible.
La leche tiene grasas malas.
Es cierto que las grasas de la leche son del tipo de las saturadas, es decir, las grasas "malas", pero la leche entera posee sólo un 3.6% de grasa, que se reduce a un 1.55% en la leche semidesnatada y a un 0.1% en la desnatada. Si lo comparamos con el 23% de la carne de cerdo, el 32 % del cordero o el 11% del huevo de gallina, veremos que tampoco es un alimento tan rico en grasas como nos hacen pensar. Además los últimos estudios revelan que no todas las grasas saturadas son igual de malas y que las grasas de los lácteos tendrían un efecto protector de nuestra salud.
La leche está llena de hormonas y antibióticos.
Desde hace varios años, hay unos estrictos controles veterinarios y microbiológicos de las carnes y las leches, para comprobar el seguimiento, de la prohibición de administrar a los animales antibióticos y hormonas anabolizantes para favorecer el desarrollo de los animales en el menor tiempo posible. Hoy en día, sólo se permite la administración de antibióticos a los animales en caso de enfermedad de los mismos. Además antes del sacrificio, los animales deben esperar un tiempo, antes de ser sacrificados, para eliminar cualquier resto farmacológico de su cuerpo.
Por lo tanto cuando la leche llega al consumidor, está libre de cualquier sustancia dañina para nuestra salud.
La leche favorece la mucosidad.
Este es otro mito en contra de la leche que no está basado en ninguna evidencia científica. Es cierto que en ciertos tipos de alergia puede producirse como síntoma asociado rinitis. Pero estas son situaciones mediadas por una reacción anormal del sistema inmunológico. Si nos encontramos ante una alergia a la leche, ya hemos comentado que no debemos consumirla. Pero en el caso de una intolerancia a la lactosa , hablamos de la deficiencia de una enzima que degrada la lactosa, pero en ningún caso este es un mecanismo inmunológico, por lo que no tiene fundamento la aparición de síntomas alérgicos.
Los beneficios de la leche.
Una vez que hemos repasado los posibles inconvenientes del consumo de leche, y visto que en realidad no son tantos como nos hacen creer, vamos a detallar cuáles son los beneficios que su consumo de forma regular nos reporta, y que como veremos son muy abundantes.

Conclusiones.
La leche es un alimento de un extraordinario nivel nutritivo y que reune, en un sólo alimento, muchas cualidades, que es difícil encontrar todos juntas en otro. La intolerancia a la lactosa es una situación real, presente en nuestra sociedad, pero no en los niveles que se nos hace creer. Si tienes intolerancia a la lactosa, consume leche y derivados lácteos sin lactosa y disfruta de los beneficios de la leche.
Si tienes alguna duda acude a tu dietista-nutricionista. En Logroño acude a Nutrocén.