
El desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada, también conocido con el nombre de abruptio placentae, es la separación ya sea parcial o total de la placenta que se encontraba normalmente insertada en la pared uterina, el desprendimiento es prematuro cuando se produce después de las 20 semanas de gestación y antes del alumbramiento. La incidencia de esta patología es de 1 de cada 86 nacimientos y tiene una tasa de recurrencia, es decir, hay una probabilidad de un 5 a 17% de que se presente desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada en un embarazo actual, si hay algún antecedente de dicho trastorno en un embarazo previo.
El desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada, entra dentro del grupo de enfermedades hemorrágicas del III trimestre de gestación y es una patología que se asocia a una elevada mortalidad fetal, por lo que requiere de un diagnóstico e identificación precoz para evitar este desenlace.
Etiología del desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada:
Aunque en la mayoría de los casos de desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada no se conoce su causa, es decir, es idiopática, hay algunos factores a los cuales sea socia, son los siguientes:
Clasificación:
Se ha establecido una clasificación para el desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada según Page, que incluye:
Manifestaciones clínicas del desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada:
Triada Característica: La cual hace sospechar en un principio que estamos en presencia de un abruptio placentae:
Otras:
Examen físico: Debe realizarse un examen físico completo, pero haciendo énfasis en los signos de gravedad que pueden presentarse en un desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada:
Complicaciones del desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada:
Hay diversas complicaciones tanto maternas como fetales asociadas a un episodio de desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada:
Complicaciones maternas:
Complicaciones fetales:
Diagnóstico:
Anamnesis: El interrogatorio debe ir dirigido a descartar o confirmar la existencia de antecedentes asociados a desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada y a preguntar las características de las manifestaciones clínicas.
Examen físico: Con los datos obtenidos en el interrogatorio y descartando la existencia de placenta previa, se procede a realizar examen vaginal, con colocación de espéculo para evaluar el grado del sangrado.
Ecografía: Aunque es poco sensible para detectar desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada, cuando es extenso, se puede observar una zona hipoecoica entre la placenta y la pared del útero.
Estudios de laboratorio:
Siempre realizar diagnóstico diferencial con placenta previa, ya que ambas patologías presentan varias similitudes, especialmente representada por el sangrado, a continuación se muestra un cuadro con las diferencias de ambas alteraciones:
Tratamiento del abruptio placentae:
Va a depender de su gravedad y de la edad gestacional, de esta manera se debe decidir cuál es la conducta ideal a seguir en cada caso.
Medidas terapéuticas básicas:
Embarazo a término, con estabilidad hemodinámica materna y fetal: Se puede atender un parto por vía vaginal y dejar la cesárea para los casos en que sea necesaria, además, si el parto aún no ha iniciado, se puede inducir.
Embarazo a término con inestabilidad hemodinámica materna y fetal: Primero se debe estabilizar a la madre para evitar mayores complicaciones, se administran soluciones cristaloides por las vías periféricas además de transfundir hemoderivados; luego de esto se procede a realizar una cesárea que sería lo ideal, excepto si el trabajo de parto ya inició y es inminente.
Embarazo pre-término con estabilidad hemodinámica materna y fetal: Si el desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada se presenta antes de las 20 semanas de gestación, lo más probable es que el parto sea a término; mientras que si el desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada se presenta después de las 20 semanas de gestación, lo más probable es que el parto no sea a término. Se pueden presentar dos situaciones cuando es un embarazo pre-término y hay estabilidad hemodinámica:
Embarazo pre-término con inestabilidad hemodinámica y fetal: Primero estabilizar a la madre y luego realizar interrupción del embarazo.
Se deben tomar en cuenta algunos criterios para decidir cuál es la mejor vía para la atención del trabajo de parto:
Indicaciones de parto por vía vaginal:
Cesárea segmentarea:
El desprendimiento prematuro de placenta normoinsertada, es una de las patología que produce sangrado en el tercer trimestre de embarazo y afortunadamente no es muy frecuente, ya que de manera habitual pone en peligro tanto la vida de la madre como la del feto, por lo que es de vital importancia que si comienzas a presentar sangrado a través de genitales externos, acompañado de dolor abdominal intenso y continuo, acudas inmediatamente con tu médico, sin importar si tu embarazo está a término o no, ya que un diagnóstico precoz es lo esencial para salvaguardar las vidas de la madre y su bebé, reduciendo a su vez el número de complicaciones asociadas a esta patología.
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