
Tener los dientes sensibles es un problema dental muy común que afecta a muchas personas. Esta hipersensibilidad dental provoca dolores agudos al contacto con alimentos fríos o calientes, incluso si mantienes una higiene bucal regular.
La buena noticia es que existen soluciones efectivas, tanto productos específicos como remedios naturales para la sensibilidad dental que puedes aplicar desde casa.

La sensibilidad dental ocurre principalmente por la pérdida de esmalte o la recesión gingival (retracción de las encías). Ambas situaciones exponen la dentina, una capa más sensible del diente.
También puede deberse al desgaste natural de los dientes o, en casos menos frecuentes, a daño en el nervio dental. Identificar la causa es importante para elegir el tratamiento más adecuado.

En cualquier farmacia encontrarás dentífricos formulados para dientes sensibles. Para potenciar su efecto, aplica la pasta con un dedo sobre toda la superficie dental y mantén sin enjuagar durante algunos minutos.
Complementa este tratamiento con enjuagues bucales específicos para sensibilidad, que ayudan a fortalecer el esmalte.
La higiene es fundamental para controlar la sensibilidad dental. Utiliza cepillos de dureza suave o media: la creencia de que cuanto más duro limpia mejor es completamente falsa y daña tus dientes.
Ciertos comportamientos agravan la sensibilidad dental y el desgaste del esmalte. Elimina de tu rutina:


Realiza gárgaras dos veces al día con agua tibia y dos cucharadas de sal. Este remedio ayuda a desinflamar las encías y reduce la sensibilidad de forma natural.
Aplica sal directamente sobre las encías realizando un masaje suave con los dedos. Este tratamiento fortalece las encías y mejora la circulación local.
Mezcla una cucharada pequeña de sal de roca con aceite de mostaza. Aplica sobre los dientes con un masaje suave, deja actuar 7-8 minutos y enjuaga abundantemente con agua.
Unta aceite de canela cada vez que sientas sensibilidad al consumir alimentos o bebidas a temperaturas extremas. Sus propiedades naturales ayudan a aliviar el dolor dental.
Cuidar tu salud bucal es cuidarte a ti mismo. Combina estos remedios con una buena higiene dental y, si la sensibilidad persiste, consulta con tu dentista para descartar problemas más serios.