La alergia a frutas y verduras es relativamente poco frecuente, en comparación con otras alergias a los alimentos como la leche de vaca, huevo y frutos secos. Su incidencia es del 11%, por lo que se encuentran en cuarta posición, detrás de la alergia a la leche, a los huevos o al pescado.
La alergia a frutas y verduras es en general más habitual en niños mayores y adultos jóvenes. Aunque no hay muchos estudios sobre este tipo de alergia, la mayoría de las personas que la padecen, suelen mantener la alergia de por vida. Existe una excepción, la alergia a la patata en niños pequeños tiende a desaparecer con el tiempo.
Los síntomas más frecuentes son orofaríngeos y generalmente se desarrollan dentro de la primera hora tras la ingestión, pero en ocasiones pueden tardar hasta 1-2 horas:
Síndrome de alergia oral: picor e irritación de la boca y la faringe, edema o hinchazón de labios y laringe. .
Síntomas intestinales: vómitos, dolor abdomen y diarrea.
Síntomas dermatológicos al tacto: urticaria.
Síntomas respiratorios: asma, conjuntivitis normalmente en personas alérgicas al polen también.
Reacción general asociada a LTP: desde urticaria, prurito, molestias respiratorias, digestivas hasta edema, disnea y anafilaxia.
Alergia a frutas y verduras por profilinas
Existe una relación entre estas alergias y las alergias a sustancias inhaladas (pólenes) y el conocido síndrome látex-frutas. Muchas alergias a frutas se deben a las proteínas profilinas, que se encuentran en los árboles, césped, polen de plantas, así como en muchas frutas y verduras. Alrededor de un tercio de las alergias al polen se deben a profilinas.
Las profilinas son poco resistentes a las enzimas digestivas y al aumento de temperatura. Por ello, los alérgicos a profilinas no suelan presentar reacciones sistémicas, sino sólo localizadas en el área de la orofaringe.
Los grupos más comunes de frutas o verduras que causan reacciones son:
La familia de las rosáceas: manzana, pera, cereza, melocotón y ciruela
La familia de las cucurbitáceas: pepino, melón, sandía, calabacín, calabaza.
El kiwi es también un causante común de reacciones alérgicas y puede generar reacciones más graves que otras frutas. Algunas personas con alergia a al kiwi también reaccionan a plátano, aguacate y látex, debido a reactividad cruzada.
Fabáceas (fabaceae): judía verde, alubias, cacahuetes, soja.
Qué es la alergia LTP?
Existen otras moléculas conocidas como LTP (proteínas transportadoras de lípidos) que también pueden favorecer las alergias a frutas y verduras.
La LTP es una proteína transportadora de lípidos que se encuentra el exterior de los vegetales (piel, hojas). Su función es proteger al vegetal de situaciones adversas (frío, lluvia, sol…).
Esta es la razón de por qué la piel de las frutas suele producir más alergias que la pulpa, aunque cada persona tiene una reactividad única y un mismo alimento puede generar alergia por distinto mecanismo en dos personas diferentes. De hecho en España son más frecuentes las alergias a la LTP que en el norte de Europa, donde las profilinas son las responsables de un mayor número de alergias.
Otro problema añadido en las alergias a LTP, es que estas moléculas son termoestables es decir resisten al cocinado y a las enzimas digestivas. Una de las primeras frutas en las que se describieron fue en el melocotón.
Alergia a frutas y verduras: proteínas alérgenas
A continuación te presentamos una lista de las principales proteínas que pueden producir alergia a las frutas y verduras y en qué alimentos se encuentran.
Diagnóstico alergia a frutas y verduras
El diagnóstico debe realizarlo el alergólogo. Existen varias pruebas para diagnosticar la alergia a frutas y verduras. Las pruebas cutáneas se realizan con alimento fresco. En algunas frutas es realizan pruebas serológicas específicas, analizando la reacción ante la piel y la pulpa.
Es frecuente que se produzcan falsos positivos por su reactividad cruzada con pólenes, por lo que se recomienda hacer una prueba de exposición con el alimento en condiciones controladas.
En caso de múltiples sensibilizaciones, se puede utilizar la técnica de diagnóstico molecular microarrays que detecta a qué molécula o moléculas es alérgico el paciente, ya que dicha molécula puede estar presente en diferentes alimentos. De este modo la eficacia del tratamiento es mayor.
Efecto del ejercicio y el consumo de medicamentos en la alergia a frutas y verduras
Se ha demostrado que la práctica de ejercicio físico, el consumo de alcohol o de medicamentos antiinflamatorios, así como el cocinado afectan a las manifestaciones alérgicas de estos pacientes.
Reactividad cruzada entre frutas, verduras y polen
Los pacientes con riesgo de sufrir reacciones anafilácticas deben llevar consigo autoinyectores de adrenalina, si la persona además presenta síntomas respiratorios, hay que administrar broncodilatadores. Si sólo aparecen síntomas cutáneos, el tratamiento con antihistamínicos suele ser suficiente, pero si aparece hinchazón normalmente se prescriben corticoesteroides orales o inyectados.
Otras alergias e intolerancias