
El dolor de espalda es un problema bastante frecuente dentro de la población adulta, asociado a múltiples factores relacionados con la postura, actividad diaria e incluso la alimentación y emociones, generando disfunciones que afectan el desempeño diario de quien lo padece.
En el siguiente artículo te enseñamos todo lo relacionado a este problema y cómo es su tratamiento a través de la Fisioterapia Integrativa.
La columna vertebral es considerada como el pilar fundamental del cuerpo que cumple con una principal función, y es de servir como centro y estructura principal que proporciona el sostén del mismo. Sin duda alguna, la columna vertebral es una de las estructuras anatómicas con mayor relevancia en el cuerpo, la misma se divide en tres (3) segmentos, uno cervical, dorsal y lumbosacro que cuentan con un total de 33 segmentos vertebrales articulados de manera superpuesta para cumplir con una gran cantidad de funciones biomecánicas.
El segmento dorsal de la columna vertebral, es considerado como la zona con menor movilidad de esta estructura, esto es debido a su íntima y directa conexión con la caja torácica.
Esta zona se compone por doce (12) segmentos vertebrales que actúan como un puente de transferencia de carga hacia estructuras inferiores.
Se caracterizan principalmente por tener una gran cantidad de superficies articulares siendo un total de seis (6) que permiten sus uniones con las vértebras superiores, inferiores, costillas, entre otros, otorgando una gran estabilidad y fijación pasiva.
Por el contrario de las vértebras cervicales, las dorsales cuentan con un cuerpo vertebral mucho más prominente, apófisis más gruesas y resistentes, su grosor va en aumento a medida que se acercan a los segmentos lumbares, además, tienen espacio para su articulación con la costilla a nivel de las apófisis transversas permitiendo la formación de la articulación costovertebral, donde se realizan los movimientos ascendentes y descendentes del tórax para facilitar los procesos respiratorios.
Sobre la columna vertebral dorsal se insertan importantes estructuras que permiten la estabilización y movilización activa de dicha zona, mismas que pueden afectarse en caso de la dorsalgia y se mencionan a continuación:
Se dividen en dos (2) grupos siendo los siguientes:
Superficiales: Comprendiendo la musculatura escapular como: trapecio, dorsal ancho, romboides y elevador de la escápula
Profundos: Abarca únicamente a los serratos posteriores
Ambos grupos musculares participan activamente en la estabilización de la región escapular y de la zona cervical.
Son también conocidos como los músculos propios de la espalda e incluso influyen de manera importante en el mantenimiento de la postura dinámica y estática. Estos músculos también se dividen en distintas capas descritas a continuación:
Capa superficial: Que comprende a la musculatura del dorsal largo, iliocostal y epiespinoso. Mismos que se encargan de la extensión de la columna vertebral y mantenimiento propio de la postura,
Capa intermedia: Donde se encuentra la musculatura semiespinosa, multífidos y rotadores. Sumamente pequeños y actúan directamente sobre las vértebras.
Capa profunda: Encontrando la musculatura de los interespinosos e intertransversos.
Cada uno de estos músculos antes mencionados tienen una función global o más local directamente sobre una vértebra y un grupo de ellas para lograr cumplir con algún tipo de movimiento en específico, principalmente postural.
Este tipo de molestias son descritas como la manifestación clínica de una sintomatología dolorosa sobre la región dorsal de la columna vertebral, asociado a una grán cantidad de factores que influyen negativamente sobre las estructuras antes mencionadas. Este tipo de patología es bastante frecuente encontrarla en adultos de edad media, dado a los distintos estilos de vida laboral y diario que llevan.
Dicha patología puede clasificarse dependiendo del tiempo en que se haya estado manifestando, teniendo los siguientes:
Dorsalgia aguda: Comprende un tiempo de 21 días o menos, donde se presentan molestias de manera frecuente y constante.
Dorsalgia crónica: Involucra un proceso degenerativo presente durante más de 21 días, donde los síntomas pueden llegar a tener un comportamiento muy intermitente.
Son muchos los factores que están directamente involucrados en la aparición de este tipo de problema, dentro de los más comunes mencionamos los siguientes:
Escoliosis: Donde existe una curvatura no fisiológica en sentido lateral a nivel de la columna vertebral que puede otorgarle una forma de “C” o “S” dependiendo de su gravedad.
Malos hábitos posturales: Donde se pueden crear sobrecargas o incluso a través de posturas viciosas durante actividades laborales o físicas verse afectada la zona dorsal
Levantamiento de objetos pesados: Durante algún tipo de actividad laboral o física realizada durante el día.
Padecimiento de algún otro tipo de alteración postural: Como la hipercifosis o hiperlordosis que pueden generar sobrecargas a nivel de la zona dorsal
El dolor de espalda o dorsalgia, puede traer consigo importantes limitaciones que afectan la movilidad corporal y desarrollo de distintas actividades diarias. Claramente, la presencia de dolor sobre la espalda o zona dorsal será el síntoma más evidente en este problema, sin embargo, también es necesario destacar otras manifestaciones que ayudan en su diagnóstico. Dentro de ellas se mencionan:
Limitación funcional: Puede haber cierta restricción del movimiento activo en sentido de las rotaciones e incluso la extensión
Modificaciones posturales: Como consecuencia del dolor presente, la persona puede crear compensaciones antiálgicas para evitar la aparición de molestias.
Presencia de contracturas musculares o puntos gatillo miofasciales: Mismos que serán los responsables de generar el dolor referido hacia otras zonas corporales como los miembros superiores e incluso la zona cervical
Síndrome del dolor miofascial: Siendo un problema bastante común que aparece en consecuencia a esta afección.
Estos síntomas antes mencionados, dependiendo del tiempo en que se manifieste la dorsalgia o dolor de espalda pueden aparecer de forma intermitente o constante afectando las actividades diarias de quién lo padece.
En ciertas ocasiones, el dolor de espalda puede referir dolor hacia la zona cervical, dando inicio a una cervicalgia. La misma se define como una disfunción en la región cervical, de origen localizado o referido que manifiesta muchas molestias y dolor.
Dentro de las patologías crónicas, existen factores directos que pueden influir, pero a su vez también pueden destacarse otros factores no tan conocidos y que inciden de manera indirecta sobre las estructuras, como lo es el caso de las disfunciones viscerales, misas que se definen como una alteración presente a nivel de las vísceras y órganos internos en donde se ve alterada su función normal como consecuencia a distintos factores que influyen en su comportamiento.
Estos problemas pueden presentarse sobre todo en personas adultas que tienen hábitos diarios bastante excesivos que influyen en su bienestar físico de alguna manera u otra.
La alimentación es un factor clave en la aparición de las disfunciones viscerales, pues, el consumo de embutidos, carnes rojas, lácteos, entre otros, pueden conllevar a una alteración en el funcionamiento visceral que termina en desarrollar este tipo de patologías crónicas.
En el caso de la dorsalgia o dolor de espalda, se puede relacionar dependiendo del lado donde se manifieste con algún tipo de disfunción visceral como:
Dorsalgia derecha: Se manifiesta una disfunción a nivel del hígado
Dorsalgia izquierda: Se presenta una disfunción sobre el estómago
Ambos tipos de disfunción visceral conllevan a la aparición de bloqueos vertebrales que influyen en la movilidad dorsal y generan restricciones que se traducen en manifestaciones dolorosas.
A su vez, las disfunciones a nivel del hígado, estómago y vesícula biliar pueden influir en la aparición de la cervicalgia, por ello la íntima relación entre ambas patologías.
Si la cervicalgia es provocada del lado derecho, se verá asociada a un problema del hígado.
Si la cervicalgia se manifiesta sobre el lado izquierdo, estará asociada a un problema a nivel del estómago y vesícula biliar.
Las disfunciones viscerales y las emociones están íntimamente relacionadas, pues, cuando se presentan con frecuencia ciertas emociones que no son controladas, puede afectar directamente en el funcionamiento de las vísceras en distintos casos como:
En el caso de la dorsalgia derecha que se relaciona con la disfunción del hígado, sentimientos de crispación o preocupaciones en exceso pueden dar orígen a este problema
En el caso de la dorsalgia izquierda, relacionada con la disfunción del estómago, excesos de responsabilidad y poca conexión laboral pueden provocar este problema.
Para poder lograr un correcto diagnóstico con respecto a este problema a nivel dorsal, el evaluador deberá realizar una exploración subjetiva donde sea posible la recopilación de todos los datos personales del paciente al igual que el comportamiento de sus síntomas e intensidad de los mismos durante el día.
Posterior a se deberá proceder a una valoración física donde a través de distintas pruebas musculares, articulares y de palpación sea posible descartar o confirmar la presencia de este problema a través de la identificación de la estructura directamente afectada.
Finalmente, se puede incluso indicar el uso de estudios de imagen como: Resonancias magnéticas, rayos X, ecografías, entre otros. Que ayudarán a la visualización directa de los tejidos.
El abordaje fisioterapéutico para el dolor de espalda puede involucrar una gran variedad de técnicas y métodos de rehabilitación que facilitan la mitigación de los síntomas, dentro de las principales se pueden mencionar:
Ejercicio terapéutico: Donde a través de ejercicios de movilidad, estabilidad y fuerza sea posible generar nuevas adaptaciones sobre los tejidos posturales y mejorar los síntomas presentes
Electroestimulación: De tipo TENS, que pueda ayudar en la analgesia local
Termoterapia: Ayudando en el aumento del flujo sanguíneo local permitiendo la relajación consecuente de la musculatura dorsal
Vendaje neuromuscular: Que puede servir para mitigar el dolor
Técnicas manuales: A través de la liberación miofascial, manipulación vertebral, entre otros.
Osteopatía visceral: Que permitirá la corrección de la disfunción a nivel visceral para ayudar a corregir este problema desde la raíz
Manejo del estrés y las emociones
A continuación de te dejamos algunos videos explicativos de cómo es el tratamiento de este tipo de problema a través de la Fisioterapia integrativa:
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