La arcilla es un material natural compuestos de muchos minerales, mayormente es utilizada para elaborar figuras y piezas en cerámica; no obstante este material en el mundo de la estética es conocida como una medicina milenaria repleta de beneficios para nuestra piel debido a las diversas propiedades que esta contiene.
Se desconoce con exactitud cuándo y por qué las personas empezamos a usar arcilla como remedio natural, pero lo cierto es que fue hace mucho tiempo y que fue de los mejores descubrimientos que se han hecho.
La arcilla puede ser preparada tanto para su uso externo como para su uso interno en función de las patologías que se quieran tratar, nosotros hoy nos centraremos en el uso externo.
Existen muchos tipos de arcillas y cada una de ellas es beneficiosa para cosas distintas ya que aunque tienen las mismas propiedades curativas las tienen en diferentes proporciones. Las más comunes son:
- Arcilla verde: en forma de cataplasma es eficaz antinflamatorio y analgésico. Además aplicada sobre la piel tiene un efecto regenerador y hay quien la usa como champú para tratar los cabellos grasos.
- Arcilla blanca: aunque se usa principalmente para tratamientos internos, también es útil como tratamiento tópico. Por ejemplo, como cataplasma, emplasto o mascarilla, es útil para la desinfección en bebes, e incluso se puede usar como polvos de talco en los mismos. Además, es un excelente remedio como enjuague bucal (para tratar encías débiles y/o sangrantes, aftas…) y para ayudar a cicatrizar heridas en la boca.
- Arcilla roja: es la más grasa y se utiliza generalmente en forma de baño para tratar los problemas de la piel. Además es muy útil como tónico.
Por si fuera poco, la arcilla en general es buena para tratar golpes, quemaduras, heridas, etc. También para combatir la celulitis y como mascarilla facial relajante y limpiadora. Pero quizás, una de sus grandes virtudes, es que es eficaz para combatir la fiebre ya que aplicándola en forma de cataplasma sobre el vientre o el pecho es capaz de absorber el calor corporal, por supuesto, una vez que la arcilla este caliente habrá que cambiarla.
¿Se te ocurren más beneficios de la arcilla? ¿Para qué la usas tú?
Fuente: Mercadonatura.es
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