La retención de líquidos o edema, es un problema que sufre mucha gente y en diferentes etapas de la vida. A veces, puede producirse por ingesta de medicamentos, enfermedades o malos hábitos en la alimentación entre otras muchas cosas que veréis más adelante.
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El edema o retención de líquido, es la hinchazón provocada por una acumulación anormal de líquidos en el cuerpo. Esta se acumula dentro de los tejidos fuera del sistema circulatorio, bajo la piel.
De hecho, es un mecanismo de defensa. El organismo tiene miedo a no recibir suficiente hidratación y decide acumular líquidos para evitar un desajuste.
Normalmente, suele producirse con mayor frecuencia en las piernas, tobillos y pies, pero también se localiza en abdomen, cara, brazos , manos y otras zonas, generando un aumento de peso, en algunas ocasiones, considerable. De hecho, una constante retención de líquidos puede provocar un aumento de la celulitis.
Por otro lado, mucha gente cree que al retener líquido, lo mejor es reducir la ingesta de agua
¡Rotundamente no!
Beber poca agua, es precisamente uno de los detonantes de la retención. ¡Bebe agua!
Como hemos avanzado antes, son muchas las causas que pueden desencadenar retención de líquidos, entre ellas:
La retención de líquidos hace que el peso, fluctúe.
Es posible que hoy entres en unos vaqueros y mañana no te cierran o te cuesta pasarlos por las piernas.
La mejor forma de averiguarlo es apretando un dedo en la zona afectada, y soltarlo.
Si la marca se mantiene durante unos segundos, estás sufriendo retención de líquidos y es hora de que te pongas manos a la obra para hacerla desaparecer.
Los síntomas más frecuentes en personas que padecen edema son:
HinchazónVamos a tener en cuenta los factores desencadenantes, para prevenir y tratar.
Una buena forma de evitar y prevenir la retención de líquidos, es llevar una alimentación saludable y aumentar la actividad física.
Los ejercicios cardiovasculares, son indispensables para facilitar el trabajo a los riñones, para que de esa forma, elimine líquidos y toxinas.
Revisa tu dieta e incluye alimentos que te ayuden a depurar el cuerpo. Más adelante tendréis un artículo dedicado sobre ello.
Lo recomendable es beber al menos 8 vasos de agua al día
Elimina la sal de la dieta o al menos, redúcela.
Aunque no lo creas, la falta de descanso favorece la retención de líquidos. Ojo con trasnochar a menudo.
Si trabajas muchas horas sentado, procura hacer descansos cada hora para estirar y mover las piernas durante unos minutos.
Al llegar a casa, descansa con las piernas en alto.