La entrada Efecto pigmalión: Todo lo que piensas tarde o temprano acabas creándolo es propiedad de .
¿No me digas que nunca te ha pasado que pensabas que algo iba a ocurrirte y, como si de alguna forma pudiéramos tejer nuestro destino, al final se convirtió en realidad? De eso trata esta entrada: del efecto pigmalión.
De dónde surge el efecto pigmalión
Surge de la obra La metamorfosis de Ovidio en la que narra la historia del rey de Chipre que se llamaba Pigmalión.
En esta obra relata como el rey cansado de buscar una reina que fuera lo suficientemente hermosa y perfecta crea una estatua de la que se enamora con el nombre de Galatea.
La diosa Afrodita al ver cuánto amor le transmitía a la escultura y mientras el rey está durmiendo la transforma en carne y hueso para que puedan reinar juntos.
Así fue como a través de una creación hecha por él junto con un sueño que tuvo de ella se transformaba del frío mármol a ser humano.
Qué quiere decir el efecto pigmalión o profecía autocumplida
El efecto pigmalión o profecía autocumplida puedes entenderlo como todo lo que deseas y piensas puede acabar cumpliéndose para bien o para mal.
Te voy a contar una pequeña historia personal en la que te demuestro este efecto y para mí me quedó bastante claro.
Un día estaba jugando con un compañero de trabajo al frontón y una de las veces tiré demasiado fuerte la pelota por lo que salió bastante más alta que la pared frontal.
Como no íbamos sobrados de pelotas, fui a buscarla a la trasera del frontón y más o menos con la fuerza que le imprimí calculé por dónde podría encontrarse.


Cuando llevaba un tiempo buscándola por fin la vi entre unos matorrales en los que debía entrar y además tenía que subirme a una especie de plataforma porque se había quedado enganchada allí (o era de otra persona que tiró la pelota con la misma fuerza que yo je, je, je).
Por fin pude rescatarla y estaba superorgulloso debido a que había tardado relativamente poco desde que empecé a buscarla. Fruto del júbilo que tenía no me había dado cuenta que tanto el acceso como el salir de allí no era tan fácil, pero bueno llegaba el momento de bajar.
Durante décimas o pocos segundos se me pasó por la cabeza que había una botella de plástico de dos litros llena de aire y que esperaba no darme con ella porque podría lesionarme al pisarla.
Pensé en saltar más para no toparme con ella y así no tener ningún problema. Designios del destino o qué se yo qué fue pero mi pié fue a parar en medio de la botella que había intentado zafarme de ella.
Vídeo para que aceptes el deporte como aprendizaje
