Para la organización mundial de la salud, las enfermedades no transmisibles (ENT) también conocidas como enfermedades crónicas, son aquellas enfermedades caracterizadas por:
- No es transmisible de persona a persona
- Son de larga duración
- Su evolución es lenta
Esta misma organización distingue cuatro tipos principales de enfermedades no transmisibles (ENT)
- Enfermedades cardiovasculares
- Cáncer
- Enfermedades respiratorias crónicas
- Diabetes

El ejercicio físico representa una piedra angular en la prevención y en el tratamiento de numerosas enfermedades crónicas (Booth et al., 2012). En este sentido, los resultados presentados por Kujala (2009) en un artículo de revisión en el que analizó los efectos del ejercicio físico como terapia en distintas enfermedades (ej. enfermedad cardiovascular, Diabetes Mellitus tipo II, enfermedad pulmonar…), ponen de manifiesto que el ejercicio físico en personas con enfermedad crónica:
- Puede incrementar su capacidad aeróbica.
- Puede aumentar su fuerza muscular.
- No tiene efectos adversos sobre la progresión de la enfermedad.
- Puede ser un medio importante para reducir la discapacidad y aumentar la vida independiente como consecuencia del envejecimiento.
- En algunas enfermedades puede ayudar a mejorar el pronóstico de la enfermedad.
La hipertensión arterial es una enfermedad cardiovascular de origen complejo que se diagnostica por la elevación de presión arterial alta.
- Presión arterial sistólica (PAS) igual o superior a 140 mmHg (de manera sostenida)
- Presión arterial diastólica (PAD) igual o superior a 90 mmHg (de manera sostenida)
La mayor parte de la población tiene asumido que este aumento es debido al envejecimiento, sin embargo ya hay evidencias que no demuestran que esto sea así.
Sabemos que la elevación de las cifras de presión arterial en función de la edad, es muy evidente en los países desarrollados, pero existen comunidades primitivas en las que esta circunstancia no se da. De este modo existen ciertas dudas sobre la causa fisiológica que provoca estos aumentos de presión arterial en las diferentes franjas de edad.
La hipertensión arterial puede ser clasificada en primaria o secundaria. Los factores ambientales o externos se asocian con la hipertensión arterial primaria
Frecuencia: Se aconseja utilizar frecuencias semanales entre 2 y 3 días. Siempre en días alternos
Intensidad: Rangos entre el 40 y 60% de 1RM teórico. Se recomienda controlar la intensidad con escalas de percepción subjetiva del esfuerzo. Si fuera así, trabajaríamos entre 11-14 segun la escala de Borg
Volumen: Se deben realizar 3 series de trabajo y en cada una de ellas un numero de repeticiones comprendido entre 8 y 15
Descanso: en torno a los 60 seg entre series
Tipo de actividad: Entrenamiento en circuito que incluya distintos ejercicios y distintos grupos musculares