
Pequeño ejercicio de focalización sensorial contra la Ansiedad:
En varias ocasiones hemos comentado cómo la ansiedad nos afecta física y mentalmente:
La ansiedad es una reacción de respuesta involuntaria de nuestro cuerpo ante situaciones o estímulos que percibe como amenazantes. Incluso a veces aparece de forma abrupta, sin un desencadenante concreto. Tu cuerpo cree que está en un entorno hostil y amenazante (aunque no lo esté), y reacciona poniéndose en tensión y con una intensa sensación de miedo o peligro inminente.
Los síntomas físicos pueden incluir entre otros: mareos, palpitaciones, sensación de ahogo, hormigueo de extremidades, etc.
Los síntomas cognitivos suelen ser: miedo a perder el control, miedo a morir o enloquecer, pensamientos negativos, miedo a que los síntomas vayan agravándose y sufrir un ataque de pánico o desmayarse, etc.

En determinadas situaciones podemos percibir que empezamos a sentirnos ansiosos, es entonces cuando los pensamientos negativos, el focalizarnos en los síntomas de la ansiedad ("me está dando otra vez", "me estoy agobiando"..), y el anticipar posibles consecuencias negativas ("me voy a desmayar", "me va a dar un ataque de pánico..") puede ser contraproducente, alimentado cada vez más las sensaciones negativas.
Cuando empezamos a ponernos nerviosos o a sentir síntomas de ansiedad es útil practicar ejercicios de respiración, respirando de forma calmada y profunda, darnos mensajes tranquilizadores y focalizar nuestra atención en otra cosa.
El pequeño ejercicio que os presento puede servir para distraer nuestra atención y salir del bucle de pensamientos negativos que alimentan la ansiedad. De esta manera procuramos que no continúe "subiendo".
Algo útil, algo de color, algo bonito..
Se trata de un ejercicio de focalización de la atención visual y consiste en:
Cuando comiences a sentir malestar (angustia, agobio, etc.) mira a tu alrededor y busca:
Como ves este ejercicio es una técnica para centrar nuestra atención en otra cosa, y dejar de concentrarnos en las malas sensaciones y miedos para no "alimentar" a la ansiedad. Puedes repetirlo las veces que quieras y combinarlo con ejercicios de respiración y técnicas de relajación que te ayudarán aexplicarle a tu cuerpo que no hay una amenaza grave, e irá calmando los síntomas físicos.