
Los ejercicios de Kegel son la solución más práctica y efectiva para fortalecer los músculos del suelo pélvico y controlar la incontinencia urinaria. Si sufres pérdidas de orina al toser, estornudar, hacer ejercicio o mantener relaciones sexuales, estos ejercicios pueden cambiar tu calidad de vida en pocas semanas.
Más de 1 de cada 4 mujeres y 1 de cada 10 hombres padecen incontinencia urinaria en algún momento de sus vidas. No estás solo ante este problema, y existen soluciones reales y accesibles para prevenirlo y controlarlo.

El doctor Arnold Kegel ideó estos ejercicios en los años 40 como método para fortalecer la musculatura perineal. Aunque fueron creados inicialmente para recuperación postparto, hoy sabemos que benefician tanto a hombres como a mujeres en el control de la incontinencia, el fortalecimiento de la función intestinal y la mejora de la vida sexual.
La ventaja principal es su simplicidad: puedes realizarlos sentado, acostado o de pie, mientras trabajas, ves una película o comes. Solo necesitas aprender a contraer y relajar correctamente los músculos del suelo pélvico.

Antes de comenzar, es fundamental localizar los músculos que debes ejercitar. Aquí tienes tres métodos prácticos:
Este es el ejercicio fundamental que debes practicar a diario:
Con la práctica constante durante 4-6 semanas, notarás mejoras significativas en el control urinario.

Complementa los ejercicios Kegel básicos con estos movimientos que fortalecen toda la zona:
Adopta una posición de flexión con el cuerpo alineado, brazos rectos, apoyada en manos y pies. Deja caer la cadera mientras contraes el abdomen y mantén la postura durante 1 minuto.
Túmbate boca arriba con las rodillas encogidas y brazos apoyados en el suelo. Eleva la cadera y realiza círculos suaves. Haz 3 series de 8 repeticiones.
En la misma posición anterior, coloca una pelota entre las rodillas. Eleva y baja la cadera apretando la pelota suavemente. Realiza 3 series de 8 repeticiones.
En posición de gateo con la espalda recta, estira un brazo y la pierna contraria simultáneamente sin perder el equilibrio. Mantén 2-3 segundos y alterna lados. Haz 3 series de 8 repeticiones.
De pie en posición de semiflexión, estira los brazos a la altura de los hombros. Mueve la cadera hacia adelante y atrás de forma controlada. Realiza 8 repeticiones en 3 series.
Apoyada en los antebrazos con el cuerpo alineado, mantén la posición durante 20 segundos. Descansa y repite 3 veces.
Tumbada boca arriba, eleva las piernas formando un ángulo de 90 grados. Mantén 10 segundos, baja sin tocar el suelo y mantén otros 10 segundos. Completa 3 series.

La mayoría de personas nota mejoras en el control de la incontinencia entre 4 y 8 semanas de práctica regular. Algunos cambios pueden ser perceptibles incluso antes, especialmente si los ejercicios se realizan correctamente y con consistencia.
Recuerda que la prevención es siempre mejor que el tratamiento. Aunque aún no sufras incontinencia, practicar estos ejercicios regularmente es una excelente medida preventiva, especialmente si atraviesas el embarazo, el parto o la menopausia.