Qué bonito sentir amor. Sentirnos querido. Amar y mimar a esa persona. Es el sentimiento más puro y bello que existe. Reconforta, sube nuestros niveles de serotonina, nos vemos más bellos, alegres, radiantes. Es una sensación casi indescriptible y placentera. Es una sensación casi adictiva... ¿EH? ¿ADICTIVA?... ¿ADICTIVA? ¿He escrito bien? Analicemos este concepto.

¿QUÉ ES UNA ADICCIÓN?
Hábito de conductas peligrosas o de consumo de determinados productos, en especial drogas, y del que no se puede prescindir o resulta muy difícil hacerlo por razones de dependencia psicológica o incluso fisiológica.
Estamos acostumbrados a identificar todo tipo de adicciones a sustancias o incluso hábitos. Los ejemplos más comunes podrían ser el alcohol, las drogas, el juego e incluso el sexo.
Pero... ¿el amor puede ser adictivo?
Las personas que desarrollan adicciones, utilizando un patrón de conducta de manera automática, mecánica e impulsiva. La finalidad de todo tipo de adicción es cubrir una necesidad. Tapar una carencia afectiva. De esta manera, podemos evadirnos de ese sentimiento angustioso, doloroso y desprendernos de ese malestar.
Utilizar un hábito o el consumo de alguna sustancia, nos ayudará como una vía de escape para no resolver un conflicto interno, para no enfrentarnos a nuestra propia realidad. Anestesiamos ese dolor, esa carencia, y la suplimos con "algo" que calme nuestro dolor.
Como cualquier adicción, los beneficios que obtenemos serán a corto plazo. Obtendremos ese bienestar que vamos persiguiendo. Pero los daños reales se producen a largo plazo, destruyendo por completo nuestra autoestima, nuestro equilibrio y satisfacción emocional. Crearemos una dependencia emocional insana y muy dañina.
ADICCIÓN AL AMOR
Las personas que desarrollan este tipo de adicción, suelen tener una baja autoestima, daños emocionales en su infancia, insatisfacción en su día a día, vacíos y carencias que necesitan cubrirlos con "AMOR", como podría ser con otra droga cualquiera.
Depender de la persona que se ama es una manera de enterrarse en vida, un acto de automutilación psicológica donde el amor propio, el auto respeto y la esencia de uno mismo son ofrendados y regalados irracionalmente (Walter Riso)
