Vivimos a toda velocidad y esto hace que comamos de manera poco consciente. Podríamos decir que la mayoría de las veces engullimos. De hecho, es posible, que, en muchas ocasiones, olvidemos qué es lo que hemos comido. Sin embargo, el hecho de comer y masticar despacio es muy positivo para la salud y para una buena digestión.
Nos hemos acostumbrado a vivir deprisa y hemos trasladado esas prisas a cualquiera de los ámbitos de nuestra vida. La rapidez y rendimiento es lo único que nos interesa. Necesitamos aprovechar el tiempo como si realmente fuera oro. Y claro, la única manera de hacer que el tiempo cunda todo lo que queremos es hacerlo todo de manera automática.
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Desde que nos levantamos hay pocas cosas, o quizá ninguna, que hacemos con plena consciencia. Casi podríamos decir que, cada momento del día, es un estar deseando llegar al momento siguiente. Podríamos decir que cada momento es un medio para un fin, que será el siguiente momento. Sin embargo, cuando el siguiente momento llegue lo volveremos a perder poniendo la atención en lo que viene después.
Debido a la inercia de la velocidad que llevamos quizá creamos que no comemos deprisa. Es posible que creamos que estamos comiendo de manera lenta y, sin embargo, hayamos terminado de comer en 10 minutos. Esto, por supuesto, no es comer despacio.
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Si has decidido que quieres hacer de tu vida un acto más consciente, lo ideal sería que empezaras poniendo más atención a tus comidas. Primero podrías observar a qué hora empiezas a comer y a qué hora terminas durante unos días. Esto te dará una idea de la velocidad a la que comes.
Lo ideal sería crear un pequeño ritual que fuera desde la preparación de la comida hasta la manera en la que pones la mesa. Ese ambiente propicia una manera más tranquila de comer. Así mismo, es muy importante que pongas mucha atención en las veces que masticas y a qué velocidad lo haces. Cuanto más mastiques cada bocado más ayudarás a tu cuerpo a que digiera y asimile los nutrientes de los alimentos que estás comiendo. Por este motivo, es muy importante dejar el tenedor o cuchara en el plato entre cada bocado mientras masticas tranquilamente.
El hecho de masticar despacio tiene beneficios que, seguro, que nunca hubieras imaginado:

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Si, poco a poco, adquieres el hábito de comer despacio y masticar lentamente tu salud te lo agradecerá. Además, el hecho de poner consciencia en el acto de comer te llevará, seguro, a sentirte agradecido por el hecho de poder alimentarte. Este agradecimiento, a su vez, conseguirá que vivas de una manera más feliz y positiva. Y, por supuesto, cuando tu vives feliz, tu felicidad se contagia a los que te rodean.
Cada día son más las personas que apuestan por un modo de vida más tranquila y consciente. El acto de comer puede ser la puerta que te lleve a vivir este tipo de vida que tantos beneficios te reportará.
RECUERDA: la base para disfrutar de una buena salud está muchas veces en cambiar nuestros hábitos, tal y como propone el método Crear Salud. Necesitamos nutrirnos adecuadamente y activarnos haciendo cosas que aporten a nuestro bienestar integral.
Además, para cuidar nuestra mente, existen herramientas como la app Siente – que puedes descargarte aquí – que pueden ser grandes aliadas en tu camino a una vida saludable. Su metodología es sencilla de usar, pues incluye el mindfulness y la psicología positiva para mejorar tu bienestar, reducir el estrés y, de paso, ser más feliz.