Tenemos dones, cualidades, conocimientos y experiencias que pueden llevarnos hacia nuestros sueños y también los podemos poner al servicio de los demás en ese camino a recorrer.
El recorrer cualquier camino supone andar, dar un paso tras otro, tropezar... No tengáis miedo de sobresalir, ni impidáis que vuestras ramas sean las más altas, vuestras flores las más hermosas y vuestros frutos abundantes. Hemos nacido para crecer y llegar lo más alto posible, para crear, para producir y no para quedarnos acomodados viendo cómo se mueve el mundo y no poniendo nuestra semilla en el mismo. Tenemos la obligación de prosperar y dar lo mejor de nosotros, porque solamente así recibiremos la riqueza que está preparada para cada uno, que no es otra que la recompensa a nuestro esfuerzo, la recompensa a poner nuestros dones y capacidades al servicio de todos, dando mil y una manzanas. Cuanto más hayas crecido, más frutos podrás dar. No hace falta tener, hace falta querer. Solamente si la semilla se esparce, la cosecha será más grande. Si quieres abundancia para ti, crea abundancia para los demás.
El conformismo no vale. No te infravalores. Kostolany decía: "quien añora pequeñeces, no merece grandezas". El conformismo no vale cuando se tienen multitud de capacidades para conseguir lo que pretendamos. Sólo el que participa en la carrera llega a la meta.Tenemos dones, cualidades, conocimientos, experiencias que podemos poner al servicio de los demás en ese camino a recorrer.
El enemigo de la vida no es la muerte, sino el desaprovechamiento. "Lo peor que te puede pasar no es no tener una mina de oro, sino tener la mina y no haber extraído el oro" (Anxo Pérez).
Nadie puede triunfar solo. Nadie puede construir un rascacielos solo, nadie puede tocar una sinfonía solo, es necesaria toda una orquesta para darle sentido y melodía a la vida. Necesitamos de los demás para alcanzar nuestras metas y más aún si son grandes. Dice un proverbio africano: si quieres ir rápido ve solo, si quieres llegar lejos, ve con otros. La calidad de nuestra vida, es la calidad de nuestras relaciones
Tu sueño se hará realidad dependiendo de las personas que te encuentres en el camino. ¿Sumas o restas? ¿Transmites o te transmiten?
Dice Victor Kuppers: "Las personas somos bombillas pero con patas. Hay algunos que transmiten luz a 10.000 watios y otros están fundidos".
"De nada sirve ser luz, si no vas a iluminar el camino de los demás" (Luis Galindo).
Hay que rodearse de gente que te haga sentir grande y sobre todo hacer grandes a los que te encuentres en el camino, porque eso es mas enriquecedor.
Como jefe, como médico, como profesor, como padre.., ¿crees que habrá personas que se cruzarán en tu camino? ¿Qué te aportarán y tú que les aportarás? ¿Y cómo será tu trato con ellas?
¿Tú que parte vas a ocupar en la consecución de los sueños de los demás? Podemos contribuir a la realización del sueño de alguien. ¿Os imagináis?
Los sueños son imposibles de conseguir sin ilusión. Está en nuestras manos ilusionar para conseguir los sueños. Un líder es el que enamora a las personas para conseguir sus sueños. El líder no es el que destaca sino el que hace grandes a los demás.
En el camino hacia nuestros sueños, nos encontraremos con obstáculos, pero decía James Allen: "Tú eres el mismo obstáculo que has de superar".
Las dificultades y los obstáculos, son necesarios para nuestro crecimiento (frío, viento, tormentas, nieve, lluvia, actitud….). ¡Quiero, puedo y lo voy a conseguir!
Nuestro cuerpo es nuestro jardín, nuestra voluntad es nuestro jardinero (William Sakespeare).
¿Cómo queremos que estén los diferentes jardines de nuestra vida: tu pareja, tu familia, tus amigos, tu trabajo? Tenemos que cuidar muchos jardines.
El arte de acertar requiere de esa actitud de salir a vencer, de crear las circunstancias para que los hechos sucedan, de luchar y pelear para vencer las dificultades, de lanzarse a la vida y practicar, practicar y practicar, porque todo exige un continuo entrenamiento para estar en forma y preparados para cualquier carrera. Cada entrenamiento es una superación personal. No sólo desees, haz que suceda.
No te levantes por la mañana esperando que sea un buen día, levántate sabiendo que depende de ti hacer que sea un buen día.
Ten en cuenta que tú también vas a influir en que sea un buen día para los demás que se crucen en el camino.
Los porqués son los te dan fuerzas para hacer el cómo.
"Quien espera la gran felicidad, se pierde las pequeñas alegrías" (Luis Galindo).
En ese camino tenemos que parar y disfrutar de las maravillas que nos rodean e intentar poner soluciones en las tristezas con las que nos crucemos, poniendo la alegría que esté en nuestras manos.
En ese camino deberemos de ir sumando instantes de alegría. ¡Ilusiónate ilusionando!
Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él. Así como la vida te dio la posibilidad de soñar, también te dio la posibilidad de convertir tus sueños en realidad.
Alguno puede creer que ya es tarde para conseguir su sueño.
Y en ese camino hacia tus sueños, ¿qué semilla vas dejando?
Cosechamos lo que sembramos y, ¿qué sembramos en el camino hacia nuestros sueños?
No penséis en el futuro. Tened en cuenta que El futuro no existe. Es como un cuadro, no existe hasta que pintas el lienzo. El futuro no existe, es un resultado de lo que haces hoy. La semilla hay que ponerla hoy. La vida no es algo que sucede, sino algo que hacemos que ocurra y para ello tenemos que plantar semillas. Pero el mayor problema es la impaciencia. Queremos que todo suceda ya. No podemos esperar. Cada cosecha tiene su tiempo de crecimiento y de maduración. No hay atajos.
"Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo trasforma en no apto para impacientes. Siembras la semilla, la abonas y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas estériles.Sin embargo, durante el séptimo año, en un periodo de solo seis semanas, la planta de bambú crece… ¡más de 30 metros!
¿Tarda solo seis semanas en crecer?
¡No! La verdad es que se toma siete años para crecer y seis semanas para desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú genera un complejo sistema de raíces que le permiten sostener el crecimiento que vendrá después".
En la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo. Quizá por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados a corto plazo abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Es tarea difícil convencer al impaciente de que solo llegan al éxito aquellos que luchan de forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.
El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.
Recuerda siempre que en ese camino hacia tus sueños, verás hechos sorprendentes, harás cosas que nunca hubieras imaginado, construirás poco a poco tu destino, podrás hacer verdaderas amistades, participarás y serás protagonista en las más variadas situaciones, tendrás en tu mano la posibilidad de realizar tus proyectos, conocerás el amor, recibirás el cariño y el reconocimiento de quienes te rodean, estarás satisfecho contigo mismo, conseguirás el respeto por tu bien hacer y no por tu poder, estarás en el corazón de muchas personas. En definitiva, podrás llegar a ser la persona más feliz del mundo y lo que es más maravilloso, haciendo feliz a los demás.
La vida es maravillosa y tú eres maravilloso, abre la puerta al mundo y deja que entre y salga la luz que sin duda brillará en la oscuridad.
Mira siempre el lado más brillante de la vida y, si no existe, entonces frota al lado oscuro hasta que brille.
La finalidad del camino es añadir valor a la vida de los demás e ir dejando huella.
En tu camino, cambia la forma de mirar las cosas y las cosas a las que miras cambiarán (Wayne Dier).
Haz que cada minuto cuente.
Todos tus sueños pueden hacerse realidad, si tienes el coraje de perseguirlos (Walt Disney).
No olvidéis que, de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Decide ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Lo importante será saber que el camino de la vida ha transcurrido más fácilmente porque tú has vivido (Ralph Waldo Emerson).
Que nadie llegue jamás a ti sin que al irse se sienta un poco mejor y más feliz (Madre Teresa de Calcuta).
Alguien decía: "Comprueba cada día que el camino que sigues te va acercando a dónde quieres llegar, pero también permítete ser flexible cuando te encuentres con obstáculos y encrucijadas en tu camino. A veces la vida, juguetona, va cambiando de sitio las metas y hay que ser intuitivo corredor de fondo descubriendo nuevos caminos".
"En el camino hacia mis sueños, aprendí y decidí triunfar" (Walt Disney).
En mi siguiente artículo te haré partícipe de la tercera charla "La buena suerte".