
Para una vida natural y sana
El clavo culinario que conocemos para condimentar nuestras comidas, es el botón seco de un árbol de hoja perenne, originario de varias islas de Pacífico. El secado de la flor, no necesita preparación, basta que se haga en lugar aireado, sin que le dé el sol.
Contiene gran cantidad de elementos químicos iguales a los de la nuez moscada y la canela además de principios picantes, amargos, oligoelementos y potasio.
Propiedades:
Es un extraordinario antiálgico para dolores articulares y cólicos nefríticos. Hervir 8 o 10 clavos en dos vasos de agua y tomar dos veces al día fuera de las comidas.
Es antiespasmódico: se utiliza en vómitos, dolores estomacales, náuseas. Se utiliza en infusión poniendo 3 o 4 clavos a hervir en un vaso y medio de agua. Se toma 2 veces al día.
Dolor de dientes y muelas, esta sobradamente probado la eficacia del clavo en los dolores de dientes y muelas, machacando medio clavo y poniéndolo directamente en la zona dolorida. De efecto inmediato, así como el aceite esencial de clavo, que no debe faltar nunca en casa.
Diurético: hervir en un vaso de leche 3 o 4 clavos. Tomar dos vasos al día.
Afrodisíaco: el efecto se obtiene echando en los guisos dos o tres clavos macerados o media cucharadita de clavo en polvo.
Hay platos sumamente exquisitos que mejoran el sabor echando media cucharadita de clavo en polvo, como en el hígado encebollado, la salsa de la carne para el cuscús, el arroz con leche, las natillas, y muy apreciado en repostería.
Contraindicaciones
Está contraindicado en cuadros de hipertensión, cuadros psicóticos y obsesivos, tampoco recomendable en cuadros de estrés o alteración nerviosa.
Os dejamos con un video que hemos elaborado donde ampliamos mas información así como recetas de remedios naturales con Clavo, que te aconsejamos veas y compartas con tus amig@s
El Clavo, propiedades y beneficios para nuestra salud
