

El espejo es una herramienta maravillosa para medir tu nivel de humanidad y de amor. Si lo que ves en el espejo no te gusta, es hora de ponerse a trabajar en ello puesto que en este camino que es la vida, lo primero es ser consciente de lo que verdaderamente hay dentro de ti para poder después aceptarlo, soltarlo y por último, sanarlo. Ser capaz de ver todo como una bendición, incluso lo que hasta ahora habías tildado de malo, oscuro o negativo, es poner luz en tu vida y el resultado de ello, de vaciar tu mochila, solo te traerá paz. Una paz interior que nada ni nadie podrá arrebatarte puesto que tu esencia, tu estado natural.
¿Te imaginas caminar todos los días con una bolsa de 200Kg cargada sobre tus hombros? Pues ahora imagínate sin ella y empieza a vaciarla porque, en realidad, solo tú eres el responsable de haberte puesto tanto peso encima y durante tanto tiempo. El problema es que hasta ahora habías dado por hecho que así es como funciona, simplemente porque al mirar a tu alrededor lo que ves es a otras personas cargando las suyas.
Quizás ha llegado tu momento para mirar en otra dirección y fijarte bien en aquellos que ya han tomado la decisión de empezar a descargarla, ya que afortunadamente cada vez somos más los que hemos decidido vivir libres de peso recordando que así es como fuimos creados.
No te voy a decir que vaciar tu mochila te resultará fácil. Tampoco te voy a decir que será difícil. No puedo calibrarlo porque yo no sé qué has venido a limpiar, trabajar, recordar y sanar.
Eso solo lo puedes saber tú escuchando la voz de tu alma, pero lo que si te puedo asegurar es que no estarás solo en el camino. Nunca. Y no lo estarás porque el cielo se encargará de darte todas aquellas herramientas que necesites para poder dar los siguientes pasos en tu camino. Ya sea en forma de maestros, guías, libros, sueños cursos, mensajes...... Lo que necesites, lo recibirás.
Y cuando lo hagas, el alivio que sentirás será tan bonito e inmenso que solo querrás trabajar cada día un poquito más para seguir desprendiéndote de todos esos patrones que ya no necesitas. Ese vaciado de creencias aprendidas que tanto, tantísimo tiempo te han acompañado y obstaculizado irán desapareciendo paulatinamente permitiendo recordar que solo el amor es real.