
Actualización del artículo de 15 Ene de 2013
El afecto y el cariño, es una de las necesidades fundamentales del ser humano, tanto como el agua que bebemos o el aire que respiramos.
El contacto físico entre las personas, además de que puede ser muy agradable, es imprescindible para nuestro bienestar.
Lo podemos considerar uno de los remedios naturales más efectivos a nuestro alcance.
Tanto a nivel físico, como mental y espiritual, el abrazo nos aporta alegría, confianza y mejora la salud de todos los implicados.
Algunos expertos aseguran que “en su forma más elevada, abrazar es también un arte“.
El abrazo es una forma de contacto humano que contribuye, de forma muy importante a la sanación física de un individuo.
Además mejora el equilibrio emocional, aumenta la autoestima y la confianza en uno mismo y aporta entusiasmo y gozo por la vida.
El abrazo nada tiene que ver con ningún aspecto de la sexualidad, aunque obviamente también existe el abrazo en la relación de pareja.
Sin embargo, son múltiples los tipos de abrazos que podemos dar y recibir de nuestro entorno. Da igual del sexo, condición, edad, idioma, raza, tendencia, religión, cultura, gustos… El abrazo es para todos.
Un abrazo siempre es amor y cariño en acción, ya sea de consuelo, de apoyo o de celebración compartida que se puede recibir de un hermano, amigo, madre, hijo… o incluso de un desconocido en un momento determinado.
El abrazo reconforta al que lo da y al que lo recibe y crea un vínculo de cariño personal e intransferible entre ambos.
Cuando nos sentimos mal por algún motivo, este recurso sencillo y gratuito, es una herramienta infalible para sentirse mejor de forma instantánea, y es una manera de repartir y recibir amor y salud.
Es imprescindible entregarse en el momento del abrazo, para transmutar la energía negativa que nos tiene abatidos y permitir la entrada de un torrente de luz y altas vibraciones.
Cuando aceptamos un abrazo y nos entregamos completamente al momento, estamos reafirmando nuestra capacidad para sentir ternura y alegría, nos abrimos a recibir y eso nos acerca a nuestro YO más elevado y nos conecta con la fuente.
Esto puede ser aplicado en las situaciones más extremas como en este vídeo:
Para que esto no nos ocurra en nuestra vida adulta, es importante transmitir a los niños desde pequeños el poder terapéutico de un abrazo, que nos vean a los mayores que abrazamos a nuestra pareja, a nuestros parientes y amigos, y también a una persona que simplemente sentimos que lo necesita, aunque apenas la conozcamos de nada.
El afecto que recibimos en nuestra infancia, influye directamente en nuestra capacidad de dar y recibir cariño cuando somos adultos.
Crecer con ausencia de ternura y caricias, puede marcar una personalidad demasiado rígida, celosa, posesiva en incluso muchas veces, violenta y retraída.
Demasiadas veces son personas muy dependientes, que aceptan cualquier cosa por miedo a quedarse solos.
Esta es una de las historias más estremecedoras que conozco sobre el poder del abrazo.
Puede incluso ¡salvar una vida!
Estás convencido ahora del poder de una abrazo?? Impresionante verdad???
Si te ha gustado compártelo… Ayudarás a crear un Cambio de Conciencia positivo para la humanidad!!
Anabel y el equipo de CuidoDeMi te desean Salud y Éxito
.