El cambio de estación trae consigo otros cambios inesperados. Algunos maravillosos cómo te contaba la semana pasada en este post, y otros más difíciles de gestionar, cómo son los cambios emocionales. En estas primeras semanas, pasada la euforia por el nuevo curso, es habitual sentirse algo triste, cansada, incluso enfadada con el mundo. Hoy te cuento cómo gestionar emociones de otoño.
La naturaleza es sabia y si buscas momentos para conectar con ella, disfrutarla y observarla, te darás cuenta de que el cambio que se produce durante estos meses no es casual. Los árboles entran en un proceso de letargo que les hace perder sus hojas, y se mantienen así, trabajando en sus raíces para poder florecer de nuevo en primavera con toda la energía. En definitiva, lo que hacen es adaptarse al cambio, aprovechando todo lo que cada estación les ofrece. De un modo similar, también las personas bajamos el ritmo, nos desprendemos de lo superfluo y reservamos nuestras energías para primavera.
La naturaleza se toma su tiempo para este proceso ¡varios meses! Sin embargo, las personas nos hemos acostumbrado tanto a la inmediatez, que nos cuesta tomarnos el tiempo que necesitamos para asimilar los cambios y adaptarnos a ellos. Pero empecemos por el principio, ¿por qué te sientes triste en otoño?
¿POR QUÉ ME SIENTO TRISTE EN OTOÑO?
Para poder atender tus emociones en un momento determinado de tu vida, lo primero es entender por qué se producen, si hay factores ajenos a ti que puedan influir en ellas, si son las circunstancias personales o situaciones determinadas que están provocando los diferentes estados de ánimo. Porque dependiendo de estas cuestiones, la forma de gestionarlas puede variar.
La mayoría de las personas experimentamos un cambio en el estado de ánimo con la llegada del otoño. Al margen de otras circunstancias personales, en esta época del año puedes sentirte triste, desanimada, sin energía Quizá sientes que descansas peor o incluso que no tienes ganas de quedar con otras personas. Algunas personas viven estos cambios con más intensidad que otras o les duran más en el tiempo.
Esto sucede porque las horas de luz se reducen, estamos menos expuestos a los rayos del sol y las temperaturas bajan. Todo este cambio afecta a tu cuerpo, provocando cambios en la producción de ciertas hormonas y afectando, en consecuencia, al ritmo del organismo.
Como te decía antes, adaptarse al cambio requiere tiempo. Un tiempo que puede ser más largo en unas personas que en otras, pero que siempre podemos hacer más llevadero incorporando algunas actividades y modificando otras.
¿COMO GESTIONAR LAS EMOCIONES DE OTOÑO?
Para mejorar nuestro estado de ánimo y ayudar así a que nuestro cuerpo se adapte al cambio de estación, he creado una pequeña lista de actividades que puedes empezar a trabajar desde hoy mismo:
Como ves hay muchas cosas, pequeños cambios que pueden hacerte sentir mejor. Y sobre todo, quédate con la primera. Tómate tu tiempo y date permiso para bajar el ritmo. Al final esto también pasará
Y si quieres profundizar más en tus emociones, tienes a tu disposición la guía gratuita GESTIONA TUS EMOCIONES, impulsa tu vida. Donde te enseño cómo puedes identificar las principales emociones y te doy las claves para aprender a gestionarlas.
¿Cómo estás llevando el otoño? ¿Qué haces para sentirte mejor?
Un abrazo,
Sara