
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en España, pero existe una conexión directa entre la salud bucal y el riesgo de sufrir problemas cardíacos que muchas personas desconocen. Mantener una boca sana no es solo cuestión de estética dental, sino de prevenir complicaciones graves para tu corazón.

La periodontitis, conocida popularmente como piorrea, es una enfermedad que inflama las encías y causa acumulación de placa bacteriana. Las bacterias presentes en esta inflamación pueden pasar al torrente sanguíneo y aumentar la presión arterial.
Este aumento de presión arterial sostenido es un factor de riesgo directo para sufrir un infarto. Por eso, detectar y tratar la periodontitis a tiempo es fundamental para proteger tu salud cardiovascular.

Una simple caries no tratada puede convertirse en una infección seria de la raíz dental. Esta infección bucodental no solo afecta a tus dientes, sino que puede desencadenar problemas cardíacos y otras enfermedades sistémicas.
Los estudios demuestran que el tratamiento oportuno de las infecciones orales mejora la salud del corazón. Realizar limpiezas periódicas y resolver las infecciones de los conductos radiculares reduce significativamente el riesgo de padecer estas complicaciones.

La bacteria S. Mutans es uno de los agentes principales causantes de caries y está directamente relacionada con los ictus hemorrágicos. Las investigaciones científicas muestran que el 26% de los pacientes que sufrieron este tipo de accidente cerebrovascular presentaban esta bacteria bucal, mientras que en otros tipos de ictus solo aparecía en el 6% de los casos.
Esta diferencia significativa demuestra la importancia de mantener bajo control las infecciones bucales para prevenir problemas neurológicos.
Muchas infecciones sistémicas comienzan en la boca, que es la principal puerta de entrada de patógenos en nuestro organismo. Adoptar estos hábitos te ayudará a prevenir problemas tanto bucales como cardiovasculares:
Cuidar tu boca es cuidar tu corazón. No esperes a tener síntomas para actuar: la prevención es tu mejor aliada para mantener una buena salud bucal y cardiovascular.