
El entrenamiento funcional es un enfoque de entrenamiento que se centra en mejorar los movimientos funcionales utilizados en la vida cotidiana, en la realización de deportes y las actividades laborales. Produce múltiples beneficios, siendo su objetivo fortalecer los músculos, mejorar el equilibrio, la coordinación, la flexibilidad y la estabilidad, al mismo tiempo que reduce el riesgo de aparición de lesiones.
El origen del entrenamiento funcional está en la rehabilitación y la readaptación, se utilizaba para devolver la funcionalidad al cuerpo en el ámbito militar y el ámbito deportivo; cuando un militar presentaba una lesión por ejemplo una amputación o lo que sea, se utilizaba el entrenamiento funcional para devolver esa forma de funcionar a su cuerpo que pudiese generar compensaciones para poder seguir moviéndose y viviendo. Entonces trabajar el movimiento y no el músculo, trabajamos en función del sistema nervioso central que interviene en más cosas que la forma del músculo o el volumen de este músculo, para trabajar el movimiento, mejorar la forma en la cual nos estamos moviendo.
La evolución de este entrenamiento es lo que se llama el funcional training y versus el transfer training, hay una pequeña confusión entre qué es el movimiento funcional y que es movimiento de transferencia, no se dice por ejemplo, si yo juego al balonmano cojo una polea y hago el mismo gesto deportivo que estoy desarrollando en el balonmano para mejorar y eso le llamo entrenamiento funcional, bueno no sería un entrenamiento funcional sería o intentaría ser un entrenamiento de transferencia. Un entrenamiento funcional es el que al final va a mejorar la función, sea desde cualquier tipo de movimiento. Entonces el entrenamiento funcional es aquel enfocado a recuperar, mantener o mejorar la función motriz de nuestro cuerpo.
Si se practica con regularidad, con la técnica correcta y un enfoque reflexivo, el entrenamiento funcional ofrece muchos beneficios:
Antes de comenzar con un entrenamiento funcional es aclarar sus tipos, entonces tenemos que diferenciar entre los ejercicios generales versus analíticos ¿qué quiere decir esto? Se pueden utilizar ejercicios analíticos para mejorar el movimiento general pero normalmente utilizamos más movimientos multiarticulares o poliarticulares, los cuales son más globales, ya que no buscamos estresar específicamente un músculo para mejorar su forma o su volumen. Lo que se puede hacer es que si notamos que está fallando un músculo determinado entonces lo podemos estresar o reactivar para que trabaje correctamente en ese movimiento más global. Entonces importa la carga, la velocidad, el volumen de trabajo y la complejidad ¿qué quiere decir la complejidad? Un ejercicio simple, por ejemplo si hago un press en el cual estoy levantando un peso por encima de mi cabeza pero será más complejo cuando estoy añadiendo grados de libertad, planos de movimiento y ejes de rotación, si hago un press con rotación, hago un press utilizando mi tren inferior (mis piernas) para elevar este peso estoy incrementando la complejidad. Entonces la carga que se utiliza, cuánto peso estoy moviendo, a qué velocidad estoy moviendo este peso, cuántas repeticiones, cuántas veces lo muevo y cuán complejo es este movimiento.
Entonces hago un análisis de las necesidades de movimiento que quiero mejorar, qué movimiento quiero mejorar, qué es lo que me está fallando y a partir de aquí veo los déficits y las compensaciones. Si yo tengo un músculo débil pero estoy haciendo ese movimiento debo tener otro músculo que está suplantando la acción que debería hacer este primer músculo, eso es lo que llamaríamos una compensación y esta compensación genera desbalances en mi cuerpo, pues vamos a trabajarlas.
Una mejor condición física es lo mismo que una mayor resistencia a la enfermedad o la disfunción, cuanto más fuerte estoy, cuanto más saludable, más fuerza, más resistencia, más capacidad de estabilizar mi centro tengo, estoy más resistente a una posible enfermedad, una posible disfunción; entonces en mi vida cotidiana si yo soy capaz de levantar 70 kilogramos en un momento determinado que realice una carga, estaré más preparado para cualquier actividad que pueda realizar en mi vida cotidiana.
¿Cuál es mejor? Si yo quiero mejorar la forma en la que me muevo, ser más estable, ser más fuerte, ser más saludable y poder desarrollar movimientos el entrenamiento funcional es la mejor opción. ¿Cómo lo hago? Pues detectando las debilidades y fortalecerlas, el entrenamiento funcional es un trabajo de detección y a partir de aquí lo que se hace es fortalecer los puntos débiles, plantear objetivos y planificar el camino, se debe determinar que se necesita, y a partir de ahí hacer un programa de trabajo. Entrena siempre para mejorar la fuerza ya que todo depende de la fuerza, incluso la movilidad, incluso la flexibilidad depende de la fuerza porque nuestro sistema está preparado para sobrevivir, cuando a veces tenemos restricciones de movimiento o restricciones en el rango de movimiento de nuestras articulaciones es debido a una falta de fuerza, lo primero es ser fuerte para poder moverme y después ya mejorar en rangos de movimiento y mejorar las repeticiones, así como el volumen de trabajo, la resistencia y otras capacidades físicas.
Te voy a dejar cinco consejos que te ayudarán a iniciar un entrenamiento desde casa:
Ejercicios que requieran el uso de varias articulaciones al mismo tiempo pero con poca resistencia como la natación, el ciclismo estático o dinámico, así como disciplinas como el yoga o Pilates son una buena opción para iniciarte en un estilo de vida más activo. Cuando inicias un entrenamiento es importante determinar tus objetivos: tonificar, ganar músculo, ganar fuerza, prepararte para una temporada deportiva o simplemente encontrar y mantener tu forma. Conocer tus objetivos te permitirá establecer un programa adaptado a tus necesidades. Elige un programa semanal de musculación en función de: tu nivel, tus objetivos y el tiempo que puedas (y quieras) dedicar a tu entrenamiento. Tu semana de entrenamiento no será la misma si eres principiante, que como si ya llevas muchos años entrenando o si practicas otros deportes.
Al iniciar ejercicio desde casa es importante evitar los siguientes errores típicos que con frecuencia se realiza al no ser corregidos: